En medio de un semestre atravesado por altibajos futbolísticos y problemas económicos, San Lorenzo encontró una noticia que ilusiona a sus hinchas. La dirigencia se adelantó al comienzo de mercado de pases y negocia por comprar el pase de Rodrigo Auzmendi, el delantero que se transformó en goleador y una de las piezas más importantes del equipo de Gustavo Álvarez.
El rendimiento del atacante, de 25 años, aceleró las decisiones. El “Ciclón” ya comenzó conversaciones con Querétaro de México para ejecutar la opción de compra fijada en cuatro millones de dólares, aunque la operación está lejos de ser sencilla.
El escenario contractual es complejo porque Auzmendi mantiene un conflicto abierto con Banfield, club dueño de sus derechos económicos. El uruguayo se consideró libre tras reclamar una deuda salarial y esa situación todavía genera tensión entre las partes.
Mientras tanto, Querétaro participó en la cesión, pero no tendría potestad para exigir un regreso anticipado del futbolista. En el medio también persisten cuestiones económicas vinculadas a otras operaciones entre clubes. A pesar de ese panorama, en Boedo tienen una postura clara: quieren retenerlo. Y el propio jugador también dejó en evidencia su deseo de seguir.
“Me adapté bastante rápido. El mercado fue extraño, pero yo quería estar en San Lorenzo. Estoy muy feliz acá y mi idea es continuar”, expresó recientemente en una entrevista con DSports.
Auzmendi, la aparición que sorprendió en San Lorenzo
Cuando Auzmendi aterrizó en Boedo a préstamo desde Querétaro, pocos imaginaban el impacto inmediato que tendría en San Lorenzo. Su llegada, en un mercado de pases marcado por las limitaciones económicas y la incertidumbre institucional, parecía una apuesta de bajo perfil. Sin embargo, el delantero respondió rápido.
Con seis goles en 14 partidos, el exjugador de Plaza Colonia, nacionalizado argentino, ya se convirtió en uno de los futbolistas más determinantes del equipo. Su estreno fue una declaración de principios: marcó un doblete frente a Defensa y Justicia en su debut y, desde entonces, no dejó de crecer.
Después apareció en partidos grandes. Le convirtió a River en las semifinales del Torneo Apertura y recientemente rescató un empate agónico ante Santos en Brasil por la Copa Sudamericana. Goles importantes, en contextos complejos y con personalidad. En un San Lorenzo que sufrió irregularidad durante gran parte del semestre, Auzmendi terminó siendo una de las pocas certezas ofensivas.
La historia de superación detrás del goleador
Detrás de su presente futbolístico también aparece una historia marcada por el dolor y la resiliencia. Años atrás, Auzmendi reveló el episodio más duro de su vida: la muerte de su hermano en un incendio familiar ocurrido en 2014. “Lo perdimos en el incendio de mi casa y no pudimos sacarlo”, contó tiempo atrás en una entrevista con Infobae. Tenía apenas 13 años y estuvo cerca de abandonar el fútbol después de aquella tragedia.
Sin embargo, eligió seguir adelante. Su carrera estuvo lejos de los flashes durante mucho tiempo. Pasó por Plaza Colonia en Uruguay, San Marcos de Arica en Chile y Motagua de Honduras, donde explotó futbolísticamente con 24 goles en 49 partidos.
Recién después llegó su salto a Banfield y posteriormente a Querétaro. Incluso estuvo cerca de Boca en algún mercado de pases, aunque nunca se concretó. Hoy, con 25 años, parece haber encontrado finalmente su lugar.
