El Mundial de 2026 es el mayor escenario del fútbol, y para algunas empresas ferroviarias y de autobuses de Norteamérica supondrá una prueba de fuego.
Con el aumento de las tarifas aéreas y los precios de la gasolina, las colas de seguridad en los aeropuertos que se alargan hasta límites exasperantes y 104 partidos de la Copa del Mundo en 16 ciudades repartidas por cuatro husos horarios en Estados Unidos, México y Canadá, algunas empresas de transporte terrestre dicen que se están preparando para ganarse el corazón de un nuevo público.
"Queremos que puedas utilizar nuestro sistema sin problemas desde el momento en que decidas venir al Mundial, durante los partidos y después, para volver a casa", afirmó Conan Cheung, director de operaciones de LA Metro, la autoridad de transporte público que presta servicio en la región de Los Ángeles.
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El evento es una oportunidad para mostrar a los visitantes extranjeros que la ciudad californiana —que acogerá ocho partidos, incluido el debut de Estados Unidos— es algo más que autopistas congestionadas. Pero también es una forma de atraer a más angelinos nativos a su creciente sistema de transporte público, señaló Cheung.
Es algo que los defensores del transporte público llevan mucho tiempo reclamando en Estados Unidos y Canadá, donde la infraestructura de transporte compartido puede ser escasa y los lugareños se muestran reacios a dejar atrás sus coches.
"Los proveedores de transporte público tienen la oportunidad de prestar servicio a un grupo de personas que no suelen utilizar el transporte público en su día a día", afirmó Yonah Freemark, investigador principal asociado del Urban Institute, con sede en Washington. "Muchos de los aficionados al Mundial que vienen de Estados Unidos o Canadá no utilizan necesariamente los servicios de transporte público de forma habitual".
Eso significa que hay mucho en juego para que las empresas garanticen una experiencia positiva a los usuarios, señaló Freemark.
"Deberían asegurarse de que los servicios que prestan sean de alta calidad y no demasiado caros, porque las personas que los utilicen se formarán una impresión de esas agencias de transporte público, y existe la oportunidad de demostrar realmente que pueden ofrecer un buen servicio".
DELICADO EQUILIBRIO PARA OPERADORES DE TRANSPORTE TERRESTRE
Sin embargo, el reto para muchos operadores de transporte es que tienen una capacidad limitada y es posible que los clientes potenciales simplemente no encuentren sitio el día del partido.
Si bien el aumento vertiginoso de los costos aéreos supone una oportunidad única para atraer a los viajeros hacia el ferrocarril y la carretera, los operadores terrestres también se enfrentan al aumento de los costos del combustible y podrían verse obligados a traspasar parte de ese costo a los clientes.
Esto supone un delicado equilibrio para los operadores de transporte, según Freemark. Quieren atraer a nuevos clientes, pero sin enfadar a los viajeros habituales y a los usuarios regulares que dependerán de estos servicios mucho después de que suene el pitido final.
FlixBus, junto con su marca hermana Greyhound, ofrece a los aficionados al Mundial una de las redes de transporte más grandes de Norteamérica. Afirma que está experimentando una fuerte demanda de viajes en autobús entre las ciudades del torneo, con algunas salidas ya agotadas y otras llenándose rápidamente.
De cara al Mundial, FlixBus ha dicho que ha realizado una importante inversión en nuevos autobuses y en la última tecnología, al tiempo que se centra en garantizar que los autobuses salgan y lleguen puntuales.
"Lo fundamental aquí es que cada experiencia con Flix sea satisfactoria. Así es como realmente hacemos crecer nuestro negocio. Y esta es una gran oportunidad", afirmó Kai Boysan, director ejecutivo de Flix North America.
"Daremos la bienvenida a todos los nuevos clientes y queremos que vean el cambio que hemos llevado a cabo y la fantástica experiencia que van a vivir".
LOS VIAJEROS "BUSCAN ALTERNATIVAS"
FlixBus dice que los viajeros pueden preferir los autobuses a los aviones porque los autobuses suelen ofrecer una forma más asequible y directa de desplazarse entre los centros urbanos.
"Los aeropuertos están congestionados y los costos están aumentando. Y está claro que los viajeros buscan, naturalmente, alternativas. Y ahí es donde entramos nosotros", afirmó Boysan.
Pero no todas las opciones de transporte terrestre resultan asequibles.
NJ Transit atrajo este año el tipo de atención que no deseaba cuando anunció que el trayecto en tren de unos 30 minutos desde Manhattan hasta el estadio de Nueva Jersey, donde se disputarán ocho partidos, incluida la final del 19 de julio, costaría 150 dólares ida y vuelta. Se trata de un trayecto que suele costar menos de 13 dólares.
NJ Transit dice que necesita cubrir 48 millones de dólares en costos adicionales por seguridad, control de multitudes y otros gastos derivados del Mundial.
Tras la gran indignación, NJ Transit redujo la tarifa a unos 98 dólares, una cifra aún elevada, alegando que había conseguido más publicidad para cubrir sus costos. En tanto, el precio del autobús lanzadera en la misma ruta se ha rebajado a 20 dólares desde los 80 dólares anunciados inicialmente, ya que el comité organizador recurrió a los autobuses escolares locales para aumentar el número de plazas.
En Boston, los billetes de tren de ida y vuelta desde el centro de la ciudad hasta el estadio utilizado para siete partidos del Mundial costarán 80 dólares, frente a los 20 o 30 dólares habituales. El trayecto en autobús costará 95 dólares.
El senador estadounidense Chuck Schumer, demócrata por Nueva York, ha afirmado que la FIFA debería hacer más.
"Cobrar más de 11 veces la tarifa normal por un viaje en tren es un timo, simple y llanamente. La FIFA está ganando miles de millones con este Mundial", dijo Schumer en un comunicado tras anunciarse el precio original del trayecto al MetLife Stadium de Nueva Jersey.
"La FIFA debería cubrir el costo del trayecto, en lugar de dejar que los aficionados de Nueva York paguen la factura".
La FIFA ha afirmado que las elevadas tarifas de transporte empujarían a los aficionados a buscar otras formas de llegar al estadio, y que otros eventos similares no han dado lugar a que se exija a las organizaciones que proporcionen financiación para cubrir los gastos de desplazamiento.
FILADELFIA OFRECE TRANSPORTE GRATUITO DESPUÉS DE PARTIDOS
No todos los operadores locales han subido los precios.
"Nuestra tarifa habitual es de 1,75 dólares, por lo que la gente podrá pagarla", dijo Cheung, de LA Metro. "Respetaremos todos los descuentos que tenemos".
En Filadelfia, que acoge seis partidos, los aficionados pagarán 2,90 dólares por el tren para acudir al partido y recibirán un viaje de vuelta a casa gratuito, por cortesía del patrocinador Airbnb.
La compañía ferroviaria nacional estadounidense Amtrak dijo que se estaba preparando para que los aficionados viajen entre ciudades para asistir a los partidos.
"Estamos plenamente comprometidos con el funcionamiento de un ferrocarril de primera categoría... y con garantizar que nuestra infraestructura esté preparada para acoger a los nuevos y antiguos viajeros", afirmó W. Kyle Anderson, director de comunicaciones de Amtrak.
Con información de Reuters
