Quién fue el bailarín que inspiró una de las zambas más emblemáticas de Guarany: un ícono del folklore

Esta pieza de Horacio Guarany se mantiene vigente gracias a versiones de artistas contemporáneos como Soledad y Campedrinos. Se trata de un homenaje a uno de los bailarines más emblemáticos del folklore argentino.

30 de abril, 2026 | 16.24

Horacio Guarany tiene entre sus composiciones muchos clásicos del folklore argentino; entre ellas se destaca la Zamba del Chúcaro. Esta creación es un tributo que "El Potro" le rindió en vida a Santiago Ayala, el máximo exponente de la danza folklórica nacional.

Estrenada en 1981 como parte del álbum Memorias del viento, la canción nació en un momento de plena madurez artística de ambos y capturó la esencia de un hombre que dedicó cada fibra de su ser a elevar el baile nativo a los escenarios más importantes del mundo. Santiago Ayala, apodado "El Chúcaro", fue un cordobés que transformó la percepción del zapateo y el zarandeo.

A lo largo de su trayectoria, el bailarín creó más de ciento sesenta obras que hoy son consideradas clásicas. Guarany, con su pluma sensible, logró retratar en su letra esa entrega absoluta de Ayala, describiéndolo como alguien que "gasta" la vida en el baile, sugiriendo que su única y verdadera compañera fue la danza misma.

El pilar fundamental en la carrera del "Chúcaro"

Un elemento central tanto en la vida del bailarín como en la letra de la zamba es la figura de Norma Viola. La canción menciona poéticamente que a Santiago "le sobra guitarra" porque tiene a "la Viola a su lado", una referencia directa a quien fue su pareja artística durante cuarenta años.

La letra también anticipa el gran anhelo de Ayala: la federalización y jerarquización de la danza. Con la llegada de la democracia, Santiago gestionó fervientemente la creación de un organismo estatal, proyecto que se materializó en 1986 bajo la presidencia de Raúl Alfonsín con el nacimiento del Ballet Folklórico Nacional.

En sus estrofas, Guarany describe a un hombre que se besa con el alba al ritmo de una chacarera y que lleva un malambo dormido en el alma. Es la pintura de un artista que bailó hasta los 70 años, desafiando el paso del tiempo y manteniendo siempre ese carácter "chúcaro" y libre.

Qué significa la palabra "chúcaro" en Argentina

En el habla regional, la palabra chúcaro se usa para describir a una persona que tiene un carácter huraño o difícil de domesticar, estableciendo una analogía directa con los animales que aún no han sido amansados. Esta expresión, profundamente arraigada en el léxico gauchesco y rural, remite a la idea de lo silvestre y lo salvaje, aplicándose a quien evita el contacto social o mantiene una conducta rebelde y solitaria. 

Santiago "El Chúcaro" Ayala.

Letras completa de la Zamba del Chúcaro

Despunta la madrugada
se va la vida con él
el bailarín de la noche,
Don Santiago Ayala
el gran bailarín.

Lleva en el alma una zamba
duerme un malambo con él
y con una chacarera
se besa en el alba
no tiene mujer.

Será que el Chúcaro siempre
fue siempre chúcaro y gris
que no le duran mujeres
las gasta en el baile
hasta hacerlas morir
que no le duran mujeres
las gasta en el baile
el gran bailarín.

Salieron de sus mudanzas
claveles, rosas, jazmín
que hoy volarán por el mundo
llevando el recuerdo del gran bailarín.

No se sabe si ha cantado
pero le gusta cantar
y es que le sobra guitarra
la Viola a su lado
es un canto inmortal.