Lleva el nombre de una zamba icónica y es perfecta para una escapada: la ciudad tucumana que tenés que visitar

Se trata de una localidad con una atmósfera tranquila y calles cargadas de historia. La ciudad tucumana fue inspiración de una de las zambas más conocidos del repertorio folklórico argentino.

21 de abril, 2026 | 13.31

El folklore argentino tiene como protagonistas de sus letras a muchas ciudades; una de ellas es Simoca, localidad tucumana que sirvió de inspiración para una zamba que popularizaron La Sole, Horacio Guarany y El Chaqueño Palavecino. Este sitio se ubica a unos 69 kilómetros de la capital provincial y es la cabecera del departamento que lleva su nombre.

Además de su trascendencia por llevar el nombre de una zamba conocida, Simoca es un pueblo perfecto para una escapada express y contectar con la historia tucumana y con una atmósfera tranquila y rural. Se trata de un lugar con una profunda carga histórica en el sur de la provincia y una población en crecimiento, consolidándose como un núcleo urbano relevante en la región.

El mayor emblema de la ciudad es la Feria de Simoca, un mercado que se celebra cada sábado desde hace más de trescientos años. Este evento nació originalmente como un espacio de intercambio y trueque, y hoy permite a los visitantes sumergirse en las costumbres del norte del país. Durante el mes de julio, esta tradición se potencia con la Fiesta Nacional de la Feria, donde el predio se transforma en un escenario para el folklore y la cocina regional con acceso gratuito para todo el público.

Además de su mercado sabatino, la localidad es reconocida por el Festival Nacional del Sulky, celebrado anualmente en noviembre. Esta festividad rinde tributo a este tradicional medio de transporte mediante desfiles de carruajes y carretas que recorren las calles céntricas, acompañados por presentaciones de artistas destacados, lo que convierte a Simoca en un destino fundamental para quienes buscan conocer la identidad cultural de Tucumán.

Simoca.

La historia de Simoca

Los orígenes de este asentamiento se remontan a los pueblos originarios Simocas y Beliches, de raíces lule-tonocoté, quienes habitaban la zona mucho antes de la organización colonial. Si bien su fundación formal como villa ocurrió en 1859 con la apertura de la parroquia de Nuestra Señora de las Mercedes, existen testimonios escritos del siglo XVII que ya daban cuenta de la presencia de comunidades indígenas y un modesto oratorio en el lugar.

Zamba de Simoca, un clásico del repertorio argentino

Se trata de una de las obras más representativas del cancionero popular argentino, compuesta en música y letra por "El Chango" Rodríguez, emblema del folklore, como un tributo al paisaje y las tradiciones de esa ciudad. Sus versos capturan la esencia de las ferias tucumanas, describiendo con nostalgia el andar de los sulkys y el aroma de la tierra santiagueña que se cruza con la frontera de Tucumán.

Inmortalizada por voces fundamentales del folklore argentino, esta zamba ha trascendido el tiempo al retratar no solo un lugar geográfico, sino también la identidad bohemia y rural de un pueblo que se mantiene fiel a sus raíces en cada festival y encuentro artístico.