Queda en Chacarita, imita a una tradicional taquería y su fuerte es la comida callejera mexicana

Barragán Cantina se convirtió en uno de los puntos imperdibles para los fanáticos de la comida mexicana.

28 de abril, 2026 | 17.36

La gastronomía mexicana es una de las más elegidas en la Ciudad de Buenos Aires. Barragán Cantina no pierde oportunidad, y es por eso que renueva su local ubicado en el barrio de Chacarita, con una novedosa carta centrada en la cocina callejera de México y un nuevo horario extendido, que va del mediodía a la medianoche.

El espacio, que había abierto en mayo de 2025 con un formato mixto de cafetería diurna y restaurante nocturno, ahora adopta la impronta de taquería urbana con una carta donde predominan los sabores intensos y las preparaciones rápidas. La dinámica también se ajusta a ese estilo, ya que los pedidos se realizan en caja y luego se retiran o reciben en la mesa.

Cómo es la nueva carta de Barragán Cantina|

La nueva carta de Barragán Cantina apuesta por una selección acotada pero contundente de platos típicos. Totopos, tacos, quesadillas y burritos conforman la base de la propuesta, con recetas tradicionales y algunas reinterpretaciones. Entre las incorporaciones más destacadas aparecen los chilaquiles divorciados, una preparación que combina totopos caseros con dos salsas, ranchera y verde, acompañadas de frijoles, quesos y hierbas. También ganan protagonismo los burritos: uno de pollo, que se mantiene como favorito, y otro de birria de osobuco con huevos revueltos, queso fundido y crema ácida, pensado para una experiencia más contundente.

Barragán renueva su local de Chacarita con una nueva propuesta bien mexicana. Foto: Barragán Cantina.

Dentro de los tacos, las llamadas gaoneras se presentan como una de las novedades. Se tratan de piezas de gran tamaño con carne finamente cortada. Se ofrecen versiones de cerdo al pastor, con piña caramelizada y salsas, y de bife de chorizo con cebolla, cilantro y lima. A esto se suman quesadillas de birria y opciones vegetarianas como la de hongos con espinaca y queso.

Asimismo, el menú mantiene algunos platos que ya se habían convertido en sello del lugar, como el guacamole ahumado con pico de gallo y los buñuelos de boniato acompañados de salsas picantes. Mientras que la experiencia se completa con una oferta de bebidas alineada con la temática: micheladas, margaritas y agua de Jamaica conviven con gaseosas y cerveza. Además, cada pedido puede ampliarse con extras como papas fritas adobadas, guacamole adicional o postres como torta vasca con mole de chocolate.

Aunque el foco está puesto en la comida callejera, el ADN de la marca se mantiene. La propuesta incluye café de especialidad elaborado con blends de granos de Colombia y Brasil, junto con una línea de panadería y pastelería artesanal producida en su centro de Saavedra. Entre las opciones dulces y de cafetería se destacan el clásico chipá, versiones con un toque picante, cookies con toffee salado, alfajores de masa de almendras y distintas preparaciones de café, tanto calientes como frías.