No las tires: el truco casero con cáscaras de huevo para limpiar tu casa

Se trata de un limpiador natural y ecológico muy efectivo para eliminar la grasa y el sarro de ollas, cerámicos y hasta bachas. Cómo prepararlo. 

24 de marzo, 2026 | 18.17

Las cáscaras de huevo son unos de los residuos más habituales en la cocina, pero lejos de ser solo basura, pueden convertirse en grandes aliadas de la limpieza. Existe una forma para utilizarlas como un limpiador natural y reemplazar los productos abrasivos químicos.  

Cómo usar las cáscaras de huevo para limpiar tu casa: el truco infalible

Gracias a su textura y sus componentes, las cáscaras de huevo se vuelven un aliado enorme para sacar restos difíciles en la cocina. Solo se debe combinar con un jabón o detergente neutro y agua para convertirlas en un desengrasante. 

En concreto, las cáscaras de huevo tienen carbonato de calcio que actúa como un abrasivo suave, capaz de eliminar grasa, sarro y restos de comida incrustados en ollas o utensilios de cocina. La clave está en que, además de ser natural y biodegradable, pueden usarse para limpiar sin rayar ni romper los materiales. 

Se trata de un truco casero y ecológico que ayuda a evitar el uso de productos industriales químicos. También, suele utilizarse para sacar el sarro de las bachas, refregar baldosas o cerámicas con residuos difíciles y hasta destapar las cañerías. En el último caso, se usan combinadas con agua caliente, ya que su textura y dureza permiten arrastrar residuos de grasa que puedan estar tapando las tuberías. 

Cómo preparar el desengrasante con cáscara de huevo: el paso a paso

La forma de preparar este limpiador natural y sustentable es muy simple. Una vez que hayas usado los huevos, se recomienda:

  1. Limpiar las cáscaras: una vez utilizado el interior del huevo es clave retirar los restos de clara o yema y lavar las cáscaras con agua. Dejarlas secar para evitar que tengan malos olores.
  2. Triturarlas: las cáscaras secas se pueden pasar por un mortero, procesadora o, incluso, romper con las manos hasta obtener un polvo fino que será el abrasivo del limpiador casero.
  3. Prepará la mezcla: en un recipiente mezcla el polvo de la cáscara de huevo, con jabón líquido neutro y agua tibia hasta conseguir una textura cremosa. 
  4. Aplicá con una esponja o cepillo suave el limpiador casero: colocalo sobre la superficie que quieras limpiar, ya sea ollas, sartenes, canillas, utensilios o cerámicos. 
  5. Dejá actuar: el limpiador debe actuar entre 5-10 mintos, enjuegá con agua y seca con un paño para asegurar que tus utensilios queden relucientes.