El mate forma parte de la rutina cotidiana en millones de hogares, y mantener sus accesorios en buen estado resulta clave para conservar su sabor y durabilidad. En ese contexto, el uso de cáscara de huevo en el mate se popularizó como un truco casero económico que ayuda a conservar el termo limpio y en mejores condiciones.
Por qué se acumulan manchas en el termo del mate
El termo es un elemento fundamental en el ritual del mate, ya que permite mantener el agua a la temperatura adecuada durante varias horas. Sin embargo, con el paso del tiempo y el uso frecuente, su interior comienza a acumular manchas, restos minerales y una película opaca que afecta su aspecto.
Estos residuos se generan principalmente por el contacto constante con agua caliente, especialmente en zonas donde el agua contiene minerales. También influye el uso diario y la falta de limpiezas profundas periódicas. Aunque existen productos industriales para remover estas marcas, suelen tener un costo elevado y contienen componentes químicos que no siempre resultan necesarios.
Por este motivo, surgieron alternativas caseras que permiten mantener el termo en buen estado sin recurrir a soluciones agresivas.
Para qué sirve la cáscara de huevo en el mate y el termo
El uso de cáscara de huevo en el mate y, especialmente, dentro del termo, cumple una función concreta: actúa como un abrasivo suave que ayuda a desprender la suciedad adherida en las paredes internas.
Las cáscaras, una vez secas y trituradas, generan una fricción leve al agitar el termo con agua caliente en su interior. Ese movimiento funciona como un pulido delicado que elimina manchas, restos acumulados y la película opaca que aparece con el tiempo.
Además, el agua caliente contribuye a aflojar los residuos más persistentes, lo que facilita su eliminación sin dañar el material interno del termo. Este método permite mejorar el aspecto del recipiente sin utilizar productos químicos industriales ni realizar un gasto extra.
Como resultado, el termo recupera una apariencia más limpia y se reducen los olores que pueden generarse por la acumulación de residuos.
MÁS INFO
Cómo limpiar el termo con cáscara de huevo paso a paso
Para aplicar este truco casero, se necesitan cáscaras de entre dos y cuatro huevos, dependiendo del tamaño del termo, y agua caliente.
El primer paso consiste en separar las cáscaras y enjuagarlas bien para eliminar cualquier resto de clara o yema. Esto resulta fundamental para evitar malos olores. Luego, se dejan secar completamente en un lugar ventilado o al sol.
Una vez secas, se trituran con la mano hasta obtener fragmentos pequeños, similares a granos. No es necesario convertirlas en polvo, ya que los bordes ayudan a generar la fricción necesaria.
Las cáscaras trituradas se colocan dentro del termo y se agrega agua caliente hasta llenarlo, al menos, en tres cuartas partes de su capacidad. Después, se tapa y se agita con firmeza durante uno o dos minutos, alternando movimientos verticales y circulares.
Tras el agitado, se recomienda dejar reposar el contenido entre 10 y 15 minutos. Este tiempo permite que el agua caliente termine de desprender los restos adheridos.
Finalmente, se vacía el termo y se enjuaga varias veces con agua caliente hasta eliminar cualquier residuo. Para completar el proceso, se deja secar destapado, lo que ayuda a evitar la humedad y la aparición de olores.
Este método casero se consolidó como una alternativa práctica, accesible y eficaz para prolongar la vida útil del termo y mantenerlo en condiciones óptimas para el uso diario.
