La Refinería San Lorenzo, propiedad del Grupo Indalo, paralizó su producción debido a que no pagaron a los proveedores de petroleo. Desde el Sindicato Unidos Petroleros e Hidrocarburiferos (Supeh) alertaron que hay 400 trabajadores en riesgo y más de 300 estaciones de servicio pueden quedar desabastecidas. Además alertan que la paralización de la planta podría llevar a un grave problema medioambiental.

"Hicimos un corte parcial en la Ruta 10 de San Lorenzo para interiorizar los vecinos lo que pasa", afirmó Ariel Reynaso, un operador que trabaja en la planta desde hace 29 años. La refinería se encarga de producir nafta, gasoil y asfalto. Además de los 400 despidos directos, la planta San Lorenzo permite el trabajo indirecto de 1000 personas.

El secretario de Asuntos Legales del Sindicato Unidos Petroleros e Hidrocarburiferos, Héctor Brizuela, explicó a El Destape que la AFIP no aceptó un plan de pagos del Grupo Indalo que perjudica el desembolso de dinero para el pago de proveedores, situación que llevó a paralizar la planta.

La refinería San Lorenzo primero fue de bandera nacional a través de YPF, aunque luego fue vendida a grupos privados como Pérez Companc y Petrogas. Los trabajadores además alertan que el abandono de la planta sería un riesgo mediambiental debido a que trabaja el procesamiento de combustibles inflamables que pueden explotar, contaminar el suelo y el aire.

Brizuela contó a El Destape que mantuvo reuniones con representantes de las carteras de Trabajo y de Producción de Santa Fe para exigir que se garanticen los puestos laborales y para evitar un catástrofe medioambiental, aunque por el momento no ha habido respuestas inmediatas.