El videojuego fue creado por el grupo artístico The Secret Handshake, que parodia los discursos políticos del presidente de Estados Unidos en torno a la guerra en Irán. Forma parte de una instalación de arte de protesta exhibida en el Monumento a los Caídos de Washington D.C., donde puede jugarse en tres máquinas físicas y de manera gratuita en línea. No es el primer trabajo del grupo: son los mismos detrás de la estatua dorada de Donald Trump y Jeffrey Epstein frente al Capitolio, y del trono dorado instalado en la Casa Blanca en señal de protesta.
De qué trata el juego
La premisa arranca con una decisión presidencial. El juego comienza con la frase "otro gran y hermoso día como el mejor presidente de la historia" y muestra a Trump en el Despacho Oval. Ahí el jugador debe elegir entre una Coca Diet o declarar la guerra a Irán. Quien elige la segunda opción, arranca una misión para recolectar barriles de petróleo e ideas para publicaciones en Truth Social, con el objetivo de abrir el Estrecho de Ormuz.
La estética es deliberadamente retro. El juego adopta la estética pixelada de los videojuegos de los años 80, reforzando el tono retro y satírico de la experiencia. El mensaje de bienvenida al jugador es: "Sin instrucciones, sin titubeos; solo puro patriotismo pixelado. ¡Prepárate para jugar sin límites, porque este juego podría no tener fin!".
El contexto que explica la sátira
El juego no surge de la nada. En febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron una operación militar conjunta contra objetivos iraníes. Irán respondió con misiles y drones, y desde entonces la tensión en el Estrecho de Ormuz —una de las rutas de petróleo más estratégicas del mundo— no bajó. El juego satiriza esa tensión con una mecánica simple: el jugador encarna a Trump tomando decisiones impulsivas con consecuencias geopolíticas mientras acumula recursos energéticos.
Cómo jugarlo
Es completamente gratis y no requiere descarga. Se puede jugar directamente desde el navegador en la web del colectivo The Secret Handshake. También está disponible para descargar de forma gratuita. Quienes visiten el Monumento a los Caídos en Washington D.C. pueden jugarlo en las tres máquinas arcade físicas instaladas entre sus columnas.
El juego está diseñado para ser imposible de ganar, algo que el propio título anticipa: "Este juego podría no tener fin". La metáfora es obvia. El mensaje de la instalación, escrito en una placa junto a las máquinas, es explícito: "La mejor manera de vender la guerra es convirtiéndola en un videojuego". Touché.
