Una nutria de río fue capturada en video por una cámara trampa en el Bronx, marcando el primer avistamiento confirmado de esta especie en el distrito en casi un siglo. Este hecho reavivó las esperanzas sobre la recuperación de los ecosistemas naturales dentro de la ciudad de Nueva York.
El 19 de agosto, la Sociedad de Conservación de la Vida Silvestre informó que una nutria de río de América del Norte fue detectada cerca del río Bronx. El biólogo RJ Hawkins fue quien descubrió al animal gracias a una cámara trampa instalada en la zona boscosa próxima al cauce. Las nutrias desaparecieron de esta área urbana hace generaciones, a causa de la caza indiscriminada, la contaminación y la destrucción de sus hábitats.
Las cámaras trampa son dispositivos con sensores de movimiento que se activan cuando un animal pasa frente a ellas. Se instalan en lugares estratégicos, cerca de cursos de agua, madrigueras o senderos, y funcionan las 24 horas sin necesidad de que un científico esté presente. Cuando una cámara captura una imagen, el equipo de científicos analiza cada fotograma para identificar la especie y registrar la ubicación. Este sistema fue clave.
Este mamífero acuático cuenta con adaptaciones que le permiten moverse con facilidad tanto en el agua como en tierra firme. Su cuerpo alargado y pelaje impermeable le facilitan nadar con agilidad y resistir en aguas frías. Su alimentación incluye peces, ranas, cangrejos de río, insectos acuáticos y pequeñas tortugas.
Cinco décadas de esfuerzo comunitario: la naturaleza responde en Nueva York
La aparición de esta nutria es una señal alentadora sobre la calidad del agua dulce en el río Bronx, ya que estos animales requieren ambientes con abundancia de peces y aguas limpias para establecerse de manera estable.
En ese sentido, la organización Alianza del Río Bronx celebró el hallazgo como un logro de las comunidades locales que durante cinco décadas trabajaron para limpiar y restaurar el cauce. Javier López, director ejecutivo interino, afirmó que “la naturaleza responde de forma positiva cuando las comunidades invierten recursos en la restauración ambiental”.
¿Paso temporal o nuevo hogar? El monitoreo científico para confirmar su estadía
El ciclo reproductivo de las nutrias de río ocurre una vez al año, después de su temporada de apareamiento. Las hembras dan a luz camadas que varían entre uno y seis cachorros, en refugios protegidos cerca de la corriente.
Aunque el ejemplar registrado pudo haber realizado solo una parada temporal en su recorrido, su presencia representa un hito para la ciudad de Nueva York. Los científicos mantienen un monitoreo constante para verificar si más nutrias deciden habitar este ecosistema fluvial que está en proceso de recuperación.
