La longevidad sigue siendo un gran misterio y tema de interés entre los científicos hasta el día de hoy. Si bien muchas cosas inciden, hay una verdura de hoja verde que los médicos recomiendan para vivir mejor y más años.
No se trata de la lechuga, ni de la espinaca, sino del kale. Nisha Melvani, nutricionista, reveló en Real Simple por qué esta verdura, tan rica en antioxidantes, fibra y compuestos antiinflamatorios, promueve la longevidad.
Los beneficios del kale para la longevidad
"El kale contiene varios antioxidantes importantes”, dice Melvani. Entre ellos se encuentran los carotenoides (como la luteína y el betacaroteno) y la vitamina C, que ayudan a neutralizar los radicales libres dañinos y reducir el estrés oxidativo en el cuerpo.
Esto es determinante para la longevidad, ya que el estrés oxidativo crónico puede contribuir a enfermedades crónicas que pueden acortar la esperanza de vida.
Además, la vitamina C “apoya la función inmunológica promoviendo la producción y el funcionamiento de los glóbulos blancos, ayudando al cuerpo a combatir infecciones de manera más efectiva”, agrega Melvani.
“La vitamina C también ayuda en la cicatrización de heridas y contribuye a mantener una piel saludable al apoyar la producción de colágeno”. Esto evita que los gérmenes que causan enfermedades entren al cuerpo, manteniéndote saludable y en buen estado.
Además el kale fortalece los huesos, ya que es rico en calcio y vitamina K, “que ayuda al cuerpo a producir proteínas necesarias para la mineralización y la fortaleza ósea”.
También es una enorme fuente de fibra insoluble, que añade volumen a las heces y favorece los movimientos intestinales regulares, y fibra soluble, que alimenta a las bacterias beneficiosas del intestino.
De esta manera, se favorece también al sistema inmunológico, al mismo tiempo que se controla el colesterol y el azúcar en sangre, dos factores claves para reducir el riesgo de enfermedad cardíaca y diabetes tipo 2, respectivamente.
“Al apoyar la salud intestinal, reducir el colesterol, controlar el azúcar en sangre y disminuir la inflamación crónica, la fibra del kale puede ayudar a prevenir enfermedades relacionadas con la edad y promover una vida más larga y saludable”, concluye Melvani.
Por último, el kale aporta glucosinolatos, compuestos asociados con un menor riesgo de enfermedades crónicas debido a sus potentes propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
Cómo comer más kale
-
En ensaladas, como base
-
En sopas o guisos
-
Salteado como guarnición, con aceite de oliva y especias
-
Al horno, en forma de chips de kale crocantes
