Pasa en todos los gimnasios, pero no ciencia confirmó que no tiene ningún efecto en el rendimiento

Un análisis global reveló que subir el volumen en las clases grupales no aumenta el esfuerzo físico y que bajarlo puede preservar tu salud auditiva.

10 de marzo, 2026 | 16.41

Un reciente estudio internacional puso en duda una creencia muy extendida: que la música alta en los gimnasios ayuda a mejorar el rendimiento durante el entrenamiento. Según esta investigación, subir el volumen no hace que las personas se esfuercen más en sus rutinas. El trabajo, liderado por expertos de la Universidad del Sur de California, se enfocó en cómo el volumen de la música afecta a quienes participan en clases grupales de fitness.

Los resultados indicaron que bajar el nivel sonoro no disminuye el esfuerzo percibido, pero sí contribuye a cuidar la salud auditiva. Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron a 189 participantes que asistían a clases de entrenamiento con pesas en Los Ángeles. En algunas sesiones, la música sonaba a un promedio de 91,4 decibeles, mientras que en otras se redujo a 88,5 decibeles. Tras cada clase, los asistentes completaron encuestas para evaluar cuánto esfuerzo sentían durante la actividad.

Los datos fueron contundentes: quienes entrenaron con música a menor volumen no reportaron menos esfuerzo que aquellos que lo hicieron con el sonido más alto. Como explicaron los autores en la revista JAMA Otolaryngology – Head and Neck Surgery, “Reducir el volumen de la música en las clases de fitness grupales no produjo reducciones significativas en el esfuerzo percibido y puede reducir el riesgo de pérdida de audición inducida por ruido”.

El volumen elevado preocupa a especialistas en salud auditiva, ya que puede provocar daños irreversibles. La organización británica RNID alertó sobre los efectos negativos que genera la exposición prolongada a sonidos fuertes. Franki Oliver, gerente de audiología de RNID, afirmó que “la exposición a niveles de sonido fuertes es una de las principales causas de pérdida auditiva y tinnitus, pero la buena noticia es que también es una de las más prevenibles”.

Oliver recomendó bajar el volumen en las clases de fitness como una medida sencilla pero eficaz para evitar daños en la audición. Además, sugirió mantener cierta distancia de los altavoces durante el entrenamiento para minimizar el impacto.

A pesar de que el volumen no potencia el rendimiento, la música sigue siendo un aliado importante para el ejercicio. Estudios en psicología deportiva muestran que la música ayuda a distraer la mente del cansancio y aumenta la motivación durante la actividad física.

Investigadores de la Universidad del Sur de California analizaron cómo influye el volumen de la música en el esfuerzo dentro del gimnasio.

El investigador Matthew Stork explicó que “durante el ejercicio aparecen muchas señales físicas —como el aumento del ritmo cardíaco o el dolor muscular— y la música puede ayudar a que el cerebro preste menos atención a esas sensaciones”. Además, destacó que la música funciona como un estímulo motivacional, sobre todo en ejercicios de alta intensidad.

Otras revelaciones sobre la música durante el entrenamiento

Los expertos también remarcaron que el ritmo o tempo de la música es más relevante que el volumen para mejorar el desempeño. En actividades cardiovasculares, muchas personas rinden mejor con canciones que tengan entre 120 y 140 pulsaciones por minuto, un ritmo que suele coincidir con la frecuencia cardíaca durante el entrenamiento. Además, elegir música que resulte agradable para cada persona potencia los efectos positivos.

El profesor de kinesiología Christopher Ballman agregó que escuchar canciones que realmente gustan “puede aumentar la motivación y hacer que el entrenamiento sea más placentero”. Por último, los especialistas aconsejan estar atentos a señales de alarma tras exposiciones repetidas a música fuerte, como zumbidos, dificultad para escuchar o molestias auditivas. Si estos síntomas aparecen con frecuencia después de entrenar, es recomendable consultar a un profesional de la salud.