Un video que muestra a Ombú, un yaguareté caminando tranquilo por un sendero del Parque Nacional Iberá, se viralizó en pocas horas y fue recibido como una victoria histórica para la reintroducción de esta especie en Corrientes. Sin embargo, semanas después, ese mismo ejemplar generó el cierre temporal de varios senderos justo antes de la temporada alta de turismo, las vacaciones de invierno.
El yaguareté es la gran atracción del Iberá, el animal que más turistas desean ver y el principal diferencial que promociona la región. Sin embargo, la presencia de Ombú en zonas accesibles al público llevó a imponer restricciones que podrían afectar a quienes dependen del turismo local.
Las apariciones de Ombú en el Parque Nacional Iberá
Desde mayo, cuando Ombú apareció por primera vez, tanto el Parque Nacional Iberá como el Parque Provincial comenzaron a monitorear constantemente su ubicación y a cerrar los senderos donde se lo detecta. Por ejemplo, el Área de Uso Público Lobo Cuá en el Portal Laguna Iberá fue clausurada temporalmente y se suspendieron las caminatas nocturnas. Según las autoridades, estas medidas buscan proteger tanto la seguridad de los visitantes como la del propio animal.
La Administración de Parques Nacionales aclaró que el parque no permanecerá cerrado permanentemente y que las decisiones se toman según la ubicación diaria del yaguareté. "Se trata de decisiones de manejo del área protegida que responden a protocolos institucionales de conservación de la biodiversidad y seguridad de los visitantes y el personal", explicaron. Así, los cierres y aperturas se ajustan en función del monitoreo permanente y la cercanía de Ombú a las zonas públicas.
Por su parte, Alejandra Eliciri, directora de Parques y Reservas de Corrientes, detalló cómo funciona el protocolo en el parque provincial: cada mañana los guardaparques rastrean a Ombú y cierran uno o dos senderos específicos según dónde se encuentre, mientras que el resto del área sigue abierto. "El parque provincial nunca se ha cerrado", destacó. Además, señaló que los sectores donde se localiza el yaguareté ahora solo podrán recorrerse con guías capacitados. "Estamos trabajando en un protocolo en el cual uno de los requisitos es que los guías que ingresen con grupos de turistas al lugar donde se encuentra el yaguareté tengan capacitación", añadió.
La Cámara de Turismo del Iberá y la Asociación de Guías de Turismo Laguna Iberá manifestaron su preocupación por los cierres a través de una carta dirigida a Sofía Heinonen, directora de Rewilding Argentina, firmada por decenas de prestadores de Carlos Pellegrini. En el documento, alertaron sobre el impacto negativo en la actividad turística a pocos días del inicio de las vacaciones de invierno. Propusieron además tres circuitos alternativos —dos senderos peatonales y un recorrido vehicular nocturno— para ampliar las opciones de avistaje dentro del área de Reserva Nacional. Ante la falta de respuestas, plantearon la posibilidad extrema de trasladar a Ombú a otro lugar.
MÁS INFO
El turismo de naturaleza en Iberá recibe alrededor de 60.000 visitantes por año y genera oportunidades económicas para las 200.000 personas que viven en las 20 localidades vecinas. Los prestadores llevan años armando una propuesta basada en la observación de fauna, y el yaguareté era el capítulo más esperado. Por eso, que su aparición derive en cierres justo en la temporada alta resulta un golpe difícil de asimilar.
Lo que hace único el caso de Ombú no es que sea un yaguareté que pasea por una zona turística —en Iberá ya conviven otros ejemplares desde 2021—, sino su comportamiento. A diferencia de los demás, que evitan la presencia humana y solo aparecen en cámaras trampa o avistajes fugaces, Ombú se queda. Se acuesta en las pasarelas y mira a los turistas sin moverse.
Este comportamiento poco común fue lo que lo convirtió en una estrella viral, pero también complicó su manejo. Porque el problema no es solo el animal, sino cómo reaccionan las personas frente a él. "El desafío es el comportamiento de la gente, que se pone en modo paparazzi", señaló Diana Frete, prestadora turística de Carlos Pellegrini que participó en talleres de capacitación para guías.
El Iberá no cuenta con antecedentes para comparar: desde 2021 hay yaguaretés en la zona y nunca se cerraron senderos ni hubo ejemplares que actuaran como Ombú. Los protocolos existentes no estaban pensados para esta situación particular.
Sofía Heinonen, directora de Rewilding Argentina, fue clara en su diagnóstico: "Lo ideal sería que saquen protocolos para permitir el avistaje, tanto la provincia como parques. Los dos están tratando de hacer algo rápido y nosotros estamos asesorándolos, pero lo cierto es que ahora se va a gestionar abriendo y cerrando". Y agregó: "Creo que Ombú nos va a ayudar a que vean ahora que es urgente e importante avanzar en garantizar el turismo de avistaje".
