El femicidio de Luciana Ojeda en el Barrio Alta Córdoba vuelve a poner el foco en el accionar de la policía y de la Justicia tras conocerse el pedido de captura nacional e internacional sobre Jan Korzeniecki, un ciudadano polaco que viajó desde Europa hace 10 días y desde hace una semana está prófugo acusado de haber asesinado a la joven durante la madrugada en el departamento que compartían desde hacía un par de días y que él le había pedido a ella que alquilara para salir de la casa de su hermana donde vivía.
En principio, las autoridades habían difundido la búsqueda con el nombre de “Jan Lu” pero tras la declaración de la familia de la víctima se supo que ese nombre lo usaban para un perfil de redes sociales que compartían y que era la unión de “Jan”, como se llamaría el femicida, con “Lu” de Luciana, la mujer asesinada. Fuentes de la investigación confirmaron a El Destape que “ese perfil fue borrado antes del hallazgo del cuerpo y presumimos que fue porque él tenía el poder para hacerlo o porque la obligó a ella, así que estamos esperando que la empresa nos pueda facilitar algunos datos de ese perfil”. Para los investigadores, las redes sociales son un punto clave para analizar ya que la víctima y el presunto femicida se habían conocido por esas redes y allí mantenían la mayor parte de actividad.
En comunicación con El Destape, Claudia, la hermana de Luciana, aseguró: “Estamos más tranquilos porque ahora cambiaron la investigación y lo buscan por femicidio, porque nosotros estábamos convencidos desde que nos llamaron que él la había asesinado”. La mujer contó también: “Es muy doloroso ver a mi sobrina llorando todos los días porque ya no tiene a su mamá” y explicó que, cuando llegó la policía, la nena de 5 años estaba junto al cuerpo de su mamá, por lo que la familia cree que “vio todo, escuchó todo, por eso vemos esa carita triste y de sufrimiento”. La hermana de Luciana también confirmó que el botón antipánico que tenía Luciana correspondía a que era víctima de violencia de género de una pareja anterior que está preso pero la seguía amenazando, aunque también aseguran que la joven había sufrido violencia por parte de “el polaco” y que por eso pensaron desde el principio que “él la mató y escapó”.
En otro punto de la investigación, el expediente señala que algunos familiares de la víctima le contaron a la Justicia que “él le había puesto un día de plazo, el 15 de julio, para irse de Córdoba a Europa” donde él trabajaba cuidando caballos, según cree la familia, pero entienden que ella se negó a mudarse a otro país “porque había conseguido trabajo y estaba bien con su hija”, entonces él la asesinó en el plazo límite que le había puesto para irse con él. Los mismos familiares relataron que en un viaje anterior que había hecho el presunto femicida, “él discutió con ella y se fue de la casa donde estaban, que era la casa de un sobrino de Luciana, y cuando volvió estaba borracho”. Los familiares ya sabían de sus problemas con el alcohol y, “cuando le reclamaron cómo estaba, golpeó al sobrino de luciana en el pecho y el joven se descompuso muy mal”. Ahora la familia cree que pudo haber utilizado la misma mecánica para asesinar a Luciana.
Los datos preliminares de la autopsia que llegaron a la Fiscalía de Instrucción en Violencia de Género y Familiar confirman que Luciana murió por un “shock cardiogénico” y se esperan resultados complementarios para conocer si ese tipo de lesión pudo ser provocada por algún golpe o algún mecanismo usado por el sospechoso. Mientras tanto, los investigadores trabajan en el posible rastreo de teléfonos celulares y redes sociales para saber los movimientos de Jan Korzeniecki al tiempo que piden ampliar la búsqueda para saber si mientras no existía el pedido de captura pudo salir del país en micro o en avión. Al mismo tiempo, las autoridades analizan si el hombre pudo escapar del país por algún cruce ilegal. Así, vuelve a la memoria el caso del femicida Pablo Laura que cruzó de manera ilegal desde Uruguay y tras asesinar a un remisero en Entre Ríos llegó a la Provincia de Córdoba donde cometió el doble femicidio de Luna, su ex pareja, y Mariel, su ex suegra, para luego secuestrar e intentar volver a Uruguay con su hijo de 5 años.
El asesinato de Luciana se convirtió en el sexto femicidio en la Provincia de Córdoba en lo que va del año cuando fuentes oficiales contaron 10 casos en todo 2025. Ahora la expectativa está puesta en la detención del sospechoso y que la Justicia siga sumando pruebas en busca de Justicia por Luciana Ojeda.
