El género de terror contemporáneo encontró en la obra de Mariana Enriquez una voz que abandona los tropos tradicionales para nutrirse de la realidad histórica y social. Dentro de su novela más aclamada, Nuestra parte de noche (2019) —galardonada con el Premio Herralde de Novela—, la autora sintetiza la matriz de su universo literario mediante una enseñanza que un padre le transmite a su hijo: "Tres cuartas partes del universo son oscuridad. Hay mucha más oscuridad que luz sobre nosotros".
Aunque el enunciado utiliza una referencia astronómica sobre la materia oscura, en la trama actúa como una clave ideológica sobre la condición humana y la historia de la región.
La trama de "Nuestra parte de noche" y la construcción del horror local
La novela narra la travesía de Juan López y su hijo Gaspar, herederos de un rol de mediación mística para La Orden, una sociedad secreta aristocrática que recurre a rituales sangrientos en busca de la inmortalidad.
La historia demuestra cómo el género fantástico puede asentarse en la densidad territorial argentina:
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Escenarios del espanto: El relato integra el Conurbano bonaerense, las tradiciones del litoral y el sincretismo religioso en una atmósfera gótica.
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Marcos históricos: La narración se despliega entre el período de la última dictadura militar y el impacto de la crisis del VIH en la década de 1990.
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Fantasmas reales: Los elementos de pavor sobrenatural conviven con los traumas colectivos del terrorismo de Estado, la apropiación de bebés, las fosas comunes y las desigualdades económicas.
En ese contexto, la impunidad de los sectores dominantes representados en la secta opera como una manifestación del horror político.
El miedo como estructura y crítica social
Tanto en esta novela como en sus libros de cuentos Las cosas que perdimos en el fuego y en los textos de Alguien camina sobre tu tumba, la prosa de la autora plantea que las conductas humanas y las estructuras sociales generan mayor temor que las figuras espectrales.
Frente al mandato de optimismo de las plataformas digitales y la modernidad, la literatura de Enríquez postula que el mal no constituye un evento fortuito, sino una lógica estructural. Al igual que la materia oscura que influye en el comportamiento del cosmos, las secuelas del trauma colectivo y la violencia política continúan moldeando la realidad presente.
La escritora, periodista y docente, es reconocida por la crítica internacional como la reina del terror contemporáneo en español. Nacida en Buenos Aires y criada en el Conurbano bonaerense, su sensibilidad estética se moldeó entre las secuelas de la posdictadura militar, las crisis socioeconómicas y un profundo idilio con la música punk y gótica. En 1995, cuando, con 21 años, publicó su novela debut: Bajar es lo peor.
