Después de casi 40 años en un circo, una elefanta llegó al primer santuario de elefantes de Europa

Julie, una elefanta que pasó casi 40 años en el circo Cardinali de Portugal, llegó al Santuario de Elefantes de Pangea, el primero de su tipo en Europa. Ubicado en la región de Alentejo, el centro cuenta con más de 400 hectáreas y espacio para 30 elefantes. La elefanta será tratada por problemas de salud y en los próximos meses recibirá la compañía de Kariba.

23 de julio, 2026 | 14.51

La vida de Julie ha estado protagonizada en casi su totalidad por el trabajo en el circo. Esta elefanta llegó a Portugal desde el sur de África cuando era solo una cría y en 1988 se unió al circo Cardinali. Desde entonces, han pasado casi 40 años entre actuaciones, fuera de su hábitat natural. Ahora, sin embargo, tiene una nueva vida. Julie ha sido la primera residente del primer santuario de elefantes de Europa, ubicado en la región portuguesa de Alentejo, concretamente entre los municipios de Vila Viçosa y Alandroal, en el distrito de Évora. En el Santuario de Elefantes de Pangea, gestionado por la organización sin ánimo de lucro Pangea Trust, la última elefante de circo de Portugal podrá disfrutar de un entorno de más de 400 hectáreas.

"Muchos circos y zoológicos de toda Europa están llegando al punto en que mantener elefantes ya no es posible ni apropiado, y necesitan un lugar al que acudir", ha señalado Kate Moore, directora general de Pangea. La llegada de Julie a Pangea se ha realizado mediante un acuerdo voluntario con Víctor Hugo Cardinali, director del circo Cardinali. En 2019Portugal aprobó la prohibición de utilizar animales salvajes en circo; la ley entró en vigor en 2025. Sin embargo, Julie no había podido abandonar el lugar —donde permanecía sola, ya que su último compañero falleció— hasta ahora, cuando se le ha encontrado un nuevo destino.

Una despedida emotiva y un futuro prometedor

"Julie ha formado parte de nuestra familia durante casi cuarenta años, así que no fue una decisión fácil, pero es la correcta para ella", ha indicado Cardinali. "Poder trabajar junto a Pangea en cada paso de su mudanza y seguir involucrados durante su adaptación nos dio la confianza para tomarla. Le deseamos una vida feliz en su nuevo hogar y seguiremos presentes en su vida". En PangeaJulie podrá explorar las hectáreas de hábitat natural del recinto. Allí, además, será tratada de los problemas de salud y movilidad comunes en elefantes de su edad y que han tenido una vida ligada a los espectáculos. Tal y como ha señalado la organización, el director del circo "seguirá participando activamente mientras se adapta a su nueva vida".

Julie no estará sola en Pangea, aunque para esto todavía deberá esperarse un poco. A finales de año se espera que llegue a Portugal Kariba, otra elefanta africana que, de hecho, iba a ser la primera residente del santuario, pero un absceso en una de sus patas impidió que se realizase el viaje. Kariba, que vive actualmente sola en un zoológico de Bélgica, también ha pasado su vida en cautiverio. En 1984 fue capturada en Zimbabue, cuando solo era una cría; sobrevivió a un episodio de caza furtiva que acabó con su familia durante la etapa de intensa persecución del marfil en la región.

El santuario: un espacio de recuperación y bienestar

El santuario de elefantes de Portugal se ubica muy cerca de la frontera con España, a menos de una hora de Badajoz. El entorno, según sus promotores, ofrece un espacio suficiente para hasta 30 elefantes, que podrán explorar el entorno y socializar sin restricciones artificiales. Por el momento, el santuario permanecerá cerrado a los visitantes para que Julie y sus futuros residentes puedan disfrutar del espacio y la tranquilidad. De igual manera, al ser un espacio de recuperación y bienestar, las visitas habituales del público estarán vetadas, aunque sí se plantea que en un futuro haya jornadas de puertas abiertas puntuales para la comunidad local y quienes apoyen el proyecto.

La historia de Julie es un reflejo de un cambio de paradigma en la relación entre los humanos y los animales salvajes. Después de décadas de explotación en el circo, esta elefanta podrá finalmente vivir en un entorno que se asemeja a su hábitat natural, rodeada de cuidado y respeto. El Santuario de Elefantes de Pangea no solo ofrece un hogar para animales como Julie y Kariba, sino que también envía un mensaje claro sobre la importancia de proteger a los animales y garantizar su bienestar, incluso después de una vida de cautiverio.