Descubrimiento de la UBA: investigan cómo el mate podría retrasar el Parkinson

La investigación busca evidenciar cómo la yerba mate posee propiedades neuroprotectoras que podrían frenar el desarrollo de enfermedades degenerativas.

03 de junio, 2026 | 20.47

Investigadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA) analizan la posibilidad de que el mate retrase la aparición del Parkinson al evaluar las propiedades neuroprotectoras de la yerba mate. Uno de los componentes podría ayudar a las células a mantenerse sanas por más tiempo y frenar su deterioro.

Cómo podría ayudar el mate a frenar la aparición del Parkinson

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que se manifiesta cuando la muerte de un tipo de neuronas, conocidas como dopaminérgicas, supera entre el 60 y el 80%. En concreto, se considera que la yerba mate ayudaría a las células a regular su energía y limpiar sus propios desechos.

Sin embargo, uno de los grandes desafíos de la investigación impulsada por la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA es encontrar maneras de enlentecer o frenar ese proceso.

Las enfermedades neurodegenerativas, las que afectan al cerebro, suelen darse porque hay déficit energético o se acumula “basura” dentro de las neuronas, que por alguna razón no pueden eliminar de manera eficiente. Así es que algunos principios activos del mate podrían funcionar como “un servicio de limpieza interna”, ya que activarían un proceso normal de todas las células llamado autofagia, que elimina desechos celulares, y en contextos patológicos, podrían favorecer que las neuronas sigan sanas por más tiempo.

La yerba mate posee propiedades neuroprotectoras que podrían frenar la aparición de enfermedades neurodegenerativas (Foto: Pexels/Cristian Rojas)

La yerba mate tiene múltiples compuestos interesantes. Además de la cafeína, popularmente llamada mateína, contiene teobromina y teofilina, moléculas similares que también tienen efectos sobre el sistema nervioso. El docente e investigador de la UBA, Juan Ferrario, hizo foco en el ácido clorogénico, un polifenol antioxidante que representa el 40% de los compuestos químicos de la yerba mate y que es clave porque activa una molécula llamada AMPK.

La AMPK es una enzima fundamental que actúa como sensor maestro de energía en las células de los mamíferos. Se activa cuando hay bajos niveles de energía, durante el ejercicio intenso o por ayuno, para restaurar el equilibrio. “Desde la UBA pudimos demostrar que tanto extractos de yerba mate como el ácido clorogénico estimulan la AMPK y también disparan la autofagia, es decir., el mecanismo por el cual las células eliminan sus propios desechos", explicó Ferrario.

Y añadió: "Estos resultados permiten pensar que la activación de estos mecanismos ayudaría a las neuronas a seguir funcionales por más tiempo, y por ende, retrasando la aparición de una enfermedad degenerativa, como es el Parkinson”.

El investigador señaló que su colaboradora, la doctora Irene Taravini, y su equipo de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), lograron observar que en ratones la protección es de un 12%. "Si bien por ahora es difícil de extrapolar a humanos, podría representar un paralelismo con el retraso de la enfermedad”, remarcó Ferrario.

La investigación avanza lentamente por falta de financiamiento

Si bien la investigación busca terminar de comprobar que el mate podría retrasar la aparición del parkinson, los estudios están condicionados por la falta de financiamiento que padecen las universidades públicas de todo el país, ante el incumplimiento de la ley por parte del gobierno de Javier Milei. Mientras tanto, el mate se mantiene como una de las infusiones icónicas de Argentina, ahora bajo la lupa de la ciencia.