Una reconocida marca de ropa cerró uno de sus locales por la crisis: "Hasta acá llegamos"

Por las bajas ventas, la dueña anunció que son los últimos días y que liquidará todo el stock. La misma situación se registra a lo largo y ancho del país.

15 de marzo, 2026 | 12.31

Producto de la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei, un reconocido local de ropa cerró sus puertas y liquida todo el stock tras despedirse con un sentido mensaje en las redes sociales.

"Hasta aca llegamos", comunicaron desde el local de Comodoro Rivadavia, Chubut, de la popular cadena de indumentaria Fast Fashion Sweet. Explicaron desde el lugar que el motivo es el momento económico que atraviesa la ciudad y el país.

"Quiero darles infinitas gracias a todas las clientas que de una u otra manera siempre nos apoyaron, creyeron, compartieron y nos dejaron armar sus outfits. Me llevo el cariño inmenso de todas! Gracias", expresaron desde las redes del lugar.

Por esa vía, agregaron: "Aviso. Última semana. Cerraremos nuestras puertas. Liquidamos al costo. Incluimos mobiliario. Muchas gracias". El lugar se suma a la larga lista de comercios textiles que llegaron a su fin en distintos puntos del país.

La crisis económica, el motivo del cierre de Sweet

La dueña del local no ocultó su pesar por el cierre del lugar y fue muy categórica con los motivos del cierre: "La situación está insostenible, ya no hay ventas y, para estar así, con el negocio que da pérdidas, preferimos hacer un paso al costado y cerrar".

"La verdad, lamentablemente, no queda otra. Esto es algo que yo amo y me gusta. Creo que la mayoría de la gente puede decir que le gusta la atención, le gusta el comercio, pero lamentablemente esta es la realidad que estamos viviendo", sumó.

En esa línea, consideró que "Cómodoro está desapareciendo" y que el suyo no es un caso aislado, sino que "todo está así". "Tengo una enorme cantidad de clientas que tienen comercios que han cerrado", detalló respecto de la situación actual.

"Está todo jodido, la luz es impresionante, 400 mil pesos cada boleta, es muchisima plata, sumado a los empleados y todos los gastos",.

"Nosotros ni en la pandemia nos sentimos así. Yo abrí en plena pandemia imaginate que no lo sentí.  Ahora es tremendo para mi, nosotros mantenemos los precios de Buenos Aires, por el tema de la franquicia, pero ahora estamos todos con el precio de costo, está para aprovechar y el que alguna vez le gustó la ropa y no pudo comprar, hoy va a poder hacerlo", finalizó la dueña del local de Sweet que llegó a su fin. 

La dueña remarcó que casi no hay ventas y estaban a pérdida.