Qué es el Cesio-137: el material radioactivo que fue robado en Rosario

La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) informó que el robo pudo haber ocurrido durante el fin de semana largo. Además, indicaron que "el riesgo radiológico es muy bajo". 

17 de junio, 2026 | 17.13

El reciente robo de una cápsula de cesio-137 de un instituto médico de Rosario encendió las alarmas de organismos nacionales, ya que se trata de un material radiactivo que requiere de estrictas medidas de seguridad para ser manipulado y almacenado. 

Las alarmas también se encendieron porque el robo de este material radioactivo podría derivar en un accidente como el de Goiânia, Brasil, en 1987. En ese entonces, dos recolectores de chatarra encontraron y desmantelaron un equipo de radioterapia abandonado que contenía cesio-137. Al desconocer el peligro, retiraron el material radiactivo y se extendió rápidamente por distintos barrios de la ciudad.

Por el hecho, fueron examinadas más de 100.000 personas, lo que obligó a desplegar uno de los operativos sanitarios y descontaminantes más grandes de América Latina. En el caso de Argentina, las autoridades confirmaron que dentro de la cápsula se encuentra un recipiente blanco de plástico que contiene un gel en su interior y una etiqueta con el símbolo radiactivo en rojo y la leyenda "Comisión Nacional de Energía Atómica República Argentina".

¿Qué es el Cesio-137?

El cesio-137 es un isótopo radiactivo usado históricamente en equipos de radioterapia, aplicaciones industriales y procedimientos de medición. Dada la radiación que emite, requiere de estrictas medidas de seguridad para su almacenamiento y manipulación. 

Es por ello que su transporte suele realizarse dentro de contenedores blindados con plomo u otros materiales capaces de bloquear la radiación. Si el cesio-137 permanece dentro de su cápsula, el riesgo es mínimo.

Sin embargo, una manipulación inadecuada o la apertura del dispositivo puede provocar exposiciones peligrosas para las personas. Ante esta situación, los protocolos internacionales establecen que ante cualquier pérdida, robo o desaparición de una fuente radiactiva se debe comunicar de inmediato a las autoridades competentes.

¿Qué pasa si toco el cesio-137?

El material radiactivo emite una radiación gamma, capaz de atravesar tejidos y materiales. Si las personas entran en contacto con una fuente desprotegida durante períodos prolongados, estas pueden sufrir quemaduras por radiación, lesiones en órganos internos, alteraciones en la médula ósea e incluso desarrollar distintos tipos de cáncer con el paso del tiempo.

Las autoridades recomendaron no intentar abrir ni manipular ningún objeto metálico sospechoso que pudiese estar vinculado con la fuente robada. Cualquier información deberá ser comunicada de inmediato a los organismos de salud.

Uno de los casos más recientes de la pérdida de cesio-137 fue el de Australia, cuando una diminuta cápsula radiactiva se perdió durante el transporte de una mina en Australia Occidental en enero de 2023. El dispositivo, de apenas ocho milímetros de largo y seis milímetros de diámetro, desapareció a lo largo de un recorrido de 1400 kilómetros.

Para recuperarlo, las autoridades montaron un operativo sin precedentes durante varios días hasta que lograron localizar la cápsula al costado de una ruta.