Avistaje de aves gratis en la Ciudad de Buenos Aires: 343 especies para ver a minutos del centro

En la Ciudad de Buenos Aires se pueden ver más de 300 aves completamente gratis en un espacio rodeado de naturaleza y a pocos minutos del centro.

23 de mayo, 2026 | 16.50

En la Ciudad de Buenos Aires, a pocos minutos del centro, se encuentra la Reserva Ecológica Costanera Sur, un lugar ideal para los amantes de las aves y la naturaleza. Entre senderos rodeados de flora, lagunas y humedales, este espacio se convirtió en uno de los puntos más importantes para el avistaje de especies en la ciudad y una opción gratuita para disfrutar durante el fin de semana.

Avistaje de aves gratis en la Ciudad: dónde encontrar 343 especies

Ubicada a metros de Puerto Madero y muy cerca del casco histórico porteño, la Reserva Ecológica Costanera Sur es la principal reserva natural de la Ciudad de Buenos Aires. Con sus 350 hectáreas, es el espacio verde más grande del distrito y reúne 343 especies de aves entre autóctonas y exóticas.

La reserva ecológica es perfecta para un paseo en familia durante el fin de semana.

Gracias a su importancia para la conservación de humedales y biodiversidad, la reserva fue reconocida como Área Importante para la Conservación de las Aves (IBA, por sus siglas en inglés) por BirdLife International y también recibió la categoría de Sitio Ramsar.

En esta línea, especialistas y aficionados de distintos lugares del mundo visitan la reserva para observar aves en su hábitat natural. Según los datos difundidos sobre la reserva, en tan solo dos horas de recorrido pueden avistarse alrededor de 50 especies diferentes.

Qué más se puede hacer en la Reserva Ecológica Costanera Sur

Además del avistaje de aves, la Reserva reúne más de 2.000 especies entre plantas, animales, hongos, insectos, tortugas, lagartos y coipos que pueden observarse a lo largo de sus seis senderos.

Bosques, pastizales, lagunas y bañados forman parte del paisaje que convierte a este lugar en un punto singular dentro de la Ciudad, ideal para escapar del ruido y del cemento. En este sentido, la reserva es el lugar perfecto para quienes buscan caminar, andar en bicicleta, correr o simplemente pasar una jornada al aire libre en familia. Lo mejor de todo es que cuenta con nuevas pasarelas que facilitan  el recorrido y mejora la accesibilidad para personas mayores, niños y personas con discapacidad.

Otro de los atractivos son sus miradores, desde donde es posible observar el paisaje junto a los ceibos, la flor nacional argentina. A esto se suma el valor patrimonial de la reserva, que está rodeada por algunos de los sectores más emblemáticos de Buenos Aires y forma parte de la Ecoruta del Río de la Plata, un circuito que conecta distintos espacios naturales del AMBA y sus alrededores. De esta manera, visitar la reserva es toda una experiencia y a pocos minutos del centro.