Martes 1 de Septiembre del 2026 Mar 1 Sep
Cotizaciones
Dólar Oficial $1535
Dólar Tarjeta $1995.5
Dólar Blue $1545
Dólar CCL $1595.6
Euro $1688.03
Riesgo País 504
EN VIVO

Así es el pozo canadience: el sistema que climatiza la casa sin gastar de más

Conoce cómo funciona este sistema que aprovecha la temperatura del subsuelo para climatizar viviendas y cuánto puede costar instalarlo. 

01 de septiembre, 2026 | 15.25
Pozo canadiense

El aumento constante en las tarifas de servicios y la demanda por viviendas más eficientes dispararon el interés en sistemas de climatización que reduzcan el consumo eléctrico. Entre las opciones menos difundidas en Argentina, el pozo canadiense se presenta como una alternativa innovadora que utiliza la temperatura estable del subsuelo para acondicionar el aire que ingresa a los hogares.

Este sistema se basa en una idea simple pero efectiva: una cañería enterrada por donde circula el aire exterior. Mientras recorre ese conducto, el aire intercambia temperatura con la tierra, llegando a la vivienda más fresco en verano y más templado durante el invierno.

Sin embargo, no funciona como un aire acondicionado tradicional, ya que no permite seleccionar una temperatura específica y su rendimiento depende de múltiples factores como el clima, las características del suelo y la vivienda.

Según una tesis doctoral de la Universidad Nacional de La Plata, el sector residencial, comercial y público en Argentina consume el 34% de la energía total, con un predominio de fuentes fósiles para calefacción y refrigeración. En ese marco, el pozo canadiense aparece como una opción para bajar el gasto energético en climatización, aunque actualmente no cuenta con regulación específica en el país.

Cómo se instala un pozo canadiense

Para instalar un pozo canadiense, se excava una zanja donde se coloca una cañería con una toma de aire alejada de la vivienda. El aire exterior, al recorrer el tubo, absorbe la temperatura del suelo antes de ingresar al hogar. La profundidad recomendada suele estar entre 1,5 y 2 metros, donde la tierra mantiene una temperatura anual constante que varía según la zona.

Es ideal proyectar el pozo antes de construir la casa para optimizar distancias y salidas de aire, aunque también puede instalarse en viviendas existentes con mayor complejidad y costos. La elección del terreno es clave: suelos montañosos, inundables o arenosos requieren evaluaciones especiales. También hay que tener en cuenta factores como la dirección de las brisas, vegetación y calidad del aire para orientar correctamente la entrada de aire.

La longitud típica de la zanja oscila entre 10 y 20 metros, La pendiente y el drenaje son fundamentales para evitar la acumulación de humedad dentro de los conductos, un problema que puede generar hongos y afectar la calidad del aire.

Los tubos pueden ser de diferentes materiales y el aire puede circular de forma natural o mediante un ventilador de bajo consumo. Respecto al tamaño, si el caño es muy chico o su recorrido muy corto no sirve de mucho. Un sistema con un recorrido de unos 20 metros y un diámetro de 30 cm puede ser eficiente, pero necesita cálculo.

Los costos varían según la extensión, tipo de suelo, materiales, si se realiza por autoconstrucción y si se incorpora desde el inicio del proyecto o en una vivienda ya terminada. Un pozo canadiense bien realizado puede alcanzar el valor de un auto usado, debido a la maquinaria y mano de obra necesaria para excavar y colocar los caños a la profundidad requerida.

En cuanto a la recuperación de la inversión, no existe una cifra única, ya que depende del clima, consumo previo y reducción del uso de calefacción y aire acondicionado. Sin embargo, el principal beneficio es el ahorro energético al reducir la necesidad de climatización convencional.

El método es costoso pero permite ahorrar en el servicio de luz y gas.

Las más vistas