Si bien la frase se sintetizó popularmente como "No hay nada más parecido a un fascista que un liberal asustado", en sus escritos Arturo Jauretche suele desarrollarla para explicar la naturaleza del miedo del sector que él denomina "la intelligentsia" o el "medio pelo".
Esta idea comenzó a gestarse mucho antes de 1966. Jauretche la fue puliendo en sus artículos en el semanario "Qué sucedió en siete días" (a fines de los años 50) y en sus intervenciones políticas tras el golpe de 1955.
Para Jauretche, el "liberal asustado" es aquel que:
- Habla de institucionalidad mientras el pueblo está excluido.
- En cuanto el pueblo intenta participar y reclama derechos que afectan la economía de las élites, ese liberal pide la intervención de las botas (los militares).
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¿Por qué la dijo?
La escribió como una advertencia pedagógica. Jauretche quería mostrarles a los argentinos que los términos "Liberal" y "Demócrata" eran usados en Argentina como máscaras. Al caerse la máscara por el "susto" (el avance de las masas), lo que quedaba al descubierto era el autoritarismo más puro.
En "Manual de zonceras argentinas" (1968), refuerza esta idea al explicar que la mayor "zoncera" es creer que quienes se dicen liberales defienden realmente la libertad, cuando en realidad defienden sus propios intereses de clase.
El contexto histórico y literario
Jauretche acuña y populariza este concepto principalmente durante las décadas de 1950 y 1960, un periodo de profunda polarización en Argentina tras la caída del peronismo en 1955.
La frase aparece como una crítica a la clase media y a la élite intelectual (lo que él llamaba el "medio pelo") que, a pesar de autodefinirse como "liberales" y defensores de las libertades civiles, terminaban apoyando dictaduras militares o proscripciones políticas con tal de evitar que las masas populares recuperaran el poder.
El significado de la frase
Para Jauretche, el "liberalismo" en los países dependientes no era una convicción filosófica profunda, sino una etiqueta estética.
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El Liberal en calma: Mientras el orden social le favorece y sus privilegios no están en riesgo, el liberal defiende la democracia, la libertad de expresión y los procesos institucionales.
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El Liberal "asustado": Cuando surge un movimiento popular que amenaza su estatus económico o su jerarquía social, el "miedo" lo domina. En ese momento, descarta sus principios democráticos y exige "mano dura", represión y gobiernos de fuerza.
Lo que Jauretche señala es que, bajo presión, el liberal prefiere el autoritarismo (el "fascista") antes que perder el control social.
¿A quiénes criticaba?
Jauretche apuntaba directamente contra los sectores que:
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Se horrorizaban con las formas del populismo por considerarlas "antidemocráticas".
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Pero, acto seguido, celebraban los golpes de Estado.
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Justificaban la violencia estatal contra los sectores obreros en nombre de la "civilización".
