Un hallazgo tan inesperado como particular se dio en los últimos días en el sur argentino, después de que un drone detectara múltiples animales nadando juntos en el Golfo San Matías, en las costas de Río Negro.
La sorpresa llegó cuando los investigadores identificaron a los ejemplares. Se trataba de una colonia de tiburones bacota, que rara vez se presenta tan lejos de su hábitat natural.
Los tiburones bacota, ¿son peligrosos?
Ante un avistaje similar en la costa marplatense ocurrido tiempo atras, especialistas del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep) confirmaron que estos ejemplares “pueden alcanzar los 2 y 2,5 metros" y no configuran un peligro para los bañistas.
Sin embargo, los especialistas aconsejan no molestarlos: “En otros lugares del mundo suceden mayor cantidad de accidentes y es en zonas de alimentación de tiburones, donde los surfistas son confundidos como presas. Acá eso no ocurre y es más probable que se alejen a que se acerquen".
El registro inaudito del drone en la costa rionegrina
En los últimos días encontraron una concentración de tiburones bacota en aguas del Golfo San Matías, en las costas de la provincia de Río Negro. Las sorprendentes imágenes fueron captadas con el drone de un divulgador ambiental, quien detectó decenas de siluetas bajo el agua y compartió el material con instituciones científicas para que puedan analizarlo.
Según explicó el propio divulgador Maximiliano Cartes, cada una de las sombras observadas correspondería a ejemplares de entre 2,5 y 3 metros de largo y un peso estimado de entre 80 y 100 kilos. Los datos coinciden con estudios realizados por el Grupo CONDROS y el Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos (CIMAS).
“El registro es impresionante. Nos enteramos por una colega que realizaba un censo aéreo sobre mamíferos marinos y relató lo que había visto, que es lo que se observa hoy en el video”, contó la licenciada en Biología Marina e investigadora del Grupo CONDROS Florencia Fernández.
Los científicos creen que la congregación podría estar vinculada con momentos clave del ciclo de vida de la especie, como la reproducción. Aún se desconocen las causas exactas y la frecuencia con la que ocurre este fenómeno.
“Este tipo de registros abren muchas preguntas: si estas especies utilizan nuestras aguas en alguna etapa clave de su ciclo de vida y si es un evento que ocurre todos los años o con determinada periodicidad”, explicó Fernández.
