Hace unas semanas se conoció el primer caso de fiebre amarilla en el país. Se trata de un joven que viajó a Río de Janeiro y Sao Paulo, la zonas más afectadas por la epidemia, y contrajo la enfermedad tras llegar al lugar sin las vacunas correspondientes.

"Durante las primeras cuatro semanas del 2018 se observó un aumento exponencial del número de casos confirmados de fiebre amarilla", informó la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Según la OPS, entre el 1 de julio de 2017 y el 15 de febrero de 2018, en Brasil se reportaron 409 casos humanos confirmados de fiebre amarilla, incluidos 118 fallecidos. Los estados más afectados son Sao Paulo, con 183 casos, dentro de los cuales hay 46 muertes; Minas Gerais, con 157 casos y 44 muertes; Río de Janeiro, con 68 casos y 27 muertes y el Distrito Federal, que presentó un caso fatal.

La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por mosquitos que en muchos casos puede producir la muerte.