La disputa judicial por la restitución de la cláusula gatillo para los docentes chaqueños sumó un nuevo capítulo. La Sala Segunda de la Cámara de Apelaciones del Trabajo de Resistencia habilitó un recurso extraordinario presentado por el Gobierno provincial, una decisión que permitirá que el expediente regrese nuevamente al Superior Tribunal de Justicia (STJ) y prolongará el cumplimiento de la sentencia que ordena restablecer el mecanismo de actualización salarial.
La resolución, firmada el pasado 11 de junio por las juezas Silvana Gómez y Silvia Suárez, concede al Ejecutivo provincial la posibilidad de seguir cuestionando la intimación que obligaba al gobernador Leandro Zdero a enviar a la Legislatura un proyecto de ley para restablecer la cláusula gatillo, mecanismo que ajustaba los salarios docentes en función de la inflación.
Con esta decisión, SITECH Federación tendrá diez días para responder y posteriormente el expediente volverá a quedar en condiciones de ser analizado por el máximo tribunal provincial.
La controversia se originó a partir del fallo emitido en marzo por el Superior Tribunal de Justicia, que confirmó una acción de amparo favorable al gremio docente. En esa oportunidad, el STJ ratificó que la eliminación de la cláusula gatillo por parte del Gobierno provincial había vulnerado derechos y ordenó al Ejecutivo adoptar las medidas necesarias para garantizar que los salarios no continúen perdiendo poder adquisitivo.
Sin embargo, la respuesta del Gobierno provincial no conformó a la Justicia. La administración de Zdero argumentó que ya había otorgado incrementos salariales del 3% y del 2%, incorporados al Presupuesto vigente, y sostuvo que con ello estaba cumpliendo con lo dispuesto por el tribunal.
Qué es la cláusula gatillo que Leandro Zdero eliminó
La cláusula gatillo es una política que nació en 2019, durante la gobernación de Jorge Capitanich, como un acuerdo con los gremios docentes para definir paritarias y salarios por año. Es un mecanismo que ajusta los sueldos automáticamente según la inflación, para que los sueldos no pierdan el poder adquisitivo ni perjudiquen el bolsillo de los trabajadores de la educación.
El secretario de Coordinación Económica de Chaco, Guillermo Agüero, explicó en una entrevista para Radio Libertad en julio de este año que la cláusula "no será abonada al sector docente", dado que "no hay condiciones fiscales para sostener aumentos sin poner en riesgo los servicios básicos esenciales". La medida despertó una reacción inmediata por parte de los gremios, que denuncian incumplimiento de acuerdos y anticiparon posibles medidas de fuerza.
"La situación financiera de la provincia es crítica. Tenemos una deuda heredada de enorme magnitud, y en este momento aplicar la cláusula gatillo sería una irresponsabilidad", sostuvo Agüero, afirmando que ya es suficiente con el "esfuerzo ya realizado" en lo que respecta a los sueldos.
La secretaria general de la Asociación de Trabajadores de la Educación del Chaco (ATECH), Rosa Petrovich, le respondió al funcionario al cuestionar la resolución: "La cláusula gatillo no es un privilegio, es una garantía firmada. Si no se cumple, estamos ante un escenario de conflicto", alertó.
El gremio reclama la inmediata convocatoria a la Comisión de Política Salarial y Condiciones de Trabajo, espacio en el que debería discutirse cómo aplicarse la actualización salarial. También afirmó que "está preocupada" por "la falta de diálogo institucional" y por el posible avance de reformas en el sistema previsional y en la obra social INSSSEP, sin abrirle la consulta a los trabajadores.
