Una nueva encuesta de CEOP Latam dejó al descubierto un escenario político marcado por la polarización ideológica, el rechazo al modelo económico oficial y una carrera presidencial donde Axel Kicillof muestra ventajas estructurales frente a Javier Milei de cara a las elecciones 2027.
El mapa ideológico argentino refleja una fractura profunda. El 38,3% de los encuestados se ubica entre la izquierda y el centro izquierda, mientras que el 36,1% lo hace entre la derecha y el centro derecha. En el medio quedan dos segmentos que funcionan como árbitros de cualquier elección: el centro puro con 9,5% y quienes no se definen con 13,1%.
Un dato que marca época es el crecimiento de la posición de derecha dura, que alcanza el 23,7% del electorado. Esa franja es casi exclusivamente oficialista: el 90% se identifica con el gobierno de Milei. Pero el problema para la Casa Rosada es que la mitad de los centristas, la mitad de los indefinidos y la totalidad de las izquierdas se posicionan en la vereda opositora.
El peronismo, primera fuerza de identificación
Cuando se pregunta por cercanía con espacios políticos, el peronismo-kirchnerismo lidera con 32,7%, seguido por La Libertad Avanza con 27%. Más atrás aparecen La Izquierda con 9,9%, el PRO con 7,9% y la UCR con apenas 3,8%. Un 12,9% no se siente cerca de ningún espacio.
La composición ideológica de cada fuerza revela datos significativos. LLA se nutre en un 73% de votantes de derecha y un 12% de centro derecha, lo que la convierte en un espacio con escasa diversidad interna. El peronismo, en cambio, es la fuerza más transversal: la mitad se define de centro izquierda, un 20% de izquierda y casi otro 20% se reparte entre el centro y los indefinidos.
El modelo peronista le gana al mileísta por más de 10 puntos
Ante la pregunta directa por modelos económicos, el resultado fue categórico. El 46,5% de los argentinos elige el modelo peronista frente al 36,3% que prefiere el mileísta. Solo un 15,5% no se identifica con ninguno de los dos.
La preferencia por el modelo peronista no se limita a los votantes de izquierda. Entre los centristas, el 45% elige el modelo peronista contra un 35% que no elige ninguno. Entre los indefinidos, el peronista también aventaja al mileísta 37% a 30%. La economía aparece como el punto débil estructural del oficialismo incluso entre quienes no tienen una definición ideológica clara.
Kicillof y Milei empatan en piso pero la diferencia está en el techo
En la medición de probabilidad de voto, ambos arrancan parejos en voto seguro: Kicillof con 30,3% y Milei con 29,9%. Pero la brecha se abre cuando se mide el potencial total. El gobernador bonaerense alcanza un techo del 45,8%, un número que en teoría le permitiría ganar en primera vuelta. Milei, en cambio, llega apenas al 36,8%.
La diferencia se explica por la capacidad de crecimiento de cada uno. Kicillof tiene un margen de 15 puntos entre su piso y su techo, mientras que Milei solo puede sumar 7 puntos adicionales. El presidente crece apenas entre la derecha y el centro derecha, pero tiene 0% de intención de voto en la izquierda y menos del 1% en el centro izquierda. Su rechazo electoral alcanza el 62,2%.
El análisis por segmentos demográficos profundiza las diferencias. Milei es fuerte entre los jóvenes de 16 a 34 años, donde su piso llega al 46,1%, y en el nivel socioeconómico alto con 37,7%. En todos los demás segmentos su techo no supera el tercio de los votos.
Kicillof muestra el patrón inverso. Es débil entre los jóvenes y los sectores más acomodados, pero despliega su potencial en las edades medias, con un techo del 56,2% entre los de 50 a 64 años. También es fuerte en los niveles económicos medio y bajo, en el AMBA y entre las mujeres, donde su techo alcanza el 47,7%.
Bullrich y Macri, lejos de ser "Plan B"
La encuesta también midió a otros potenciales candidatos y los resultados complican la búsqueda de un reemplazo para Milei desde la derecha. Patricia Bullrich registra apenas 11,1% de voto seguro con un rechazo del 64,8%. Mauricio Macri marca 5,8% de piso y 75,1% de rechazo. Ninguno de los dos logra penetrar entre los independientes, lo que los deja sin margen real de competencia.
En el peronismo, tampoco aparecen alternativas a Kicillof. Sergio Uñac, que se lanzó recientemente, marca un 7,2% de voto seguro pero con un 16,7% de desconocimiento y un 75,5% de rechazo. Myriam Bregman, con 12,5% de piso y un 27,4% de voto probable, representa un caso particular como referencia consolidada del electorado de izquierda.
El desafío de Kicillof: unidad y proyecto
Los datos le dan ventaja al gobernador bonaerense, pero la encuesta también deja claro que su crecimiento no es automático. Los votantes peronistas esperan dos cosas concretas: unidad partidaria y un proyecto económico alternativo que funcione como superación del modelo actual. Si logra articular ambas demandas, los números muestran que tiene las condiciones para convertirse en el candidato más competitivo del proceso electoral de 2027.
