Un 57,2% de los argentinos no llega a fin de mes y necesita pedir prestado -a un familiar, a un banco, a una tarjeta de crédito o a una app-, lo que ubica a las cuestiones económicas entre las principales preocupaciones personales. Los bajos ingresos superan a la inseguridad y a la inflación como principal problema personal y familiar, según la nueva encuesta de la consultora Proyección que El Destape publica en exclusiva. En ese contexto, la aprobación de la gestión de Javier Milei cayó casi cuatro puntos en el último mes, hasta quedar en un 41,1% de respuestas positivas contra un 49,3% de rechazos. Pese a este panorama, La Libertad Avanza se mantiene al frente en intención de voto, beneficiada por el proceso de reorganización en el que se encuentra la oposición peronista.
El sondeo de Proyección se realizó entre el 1 y el 9 de marzo y se ajustó según parámetros poblacionales de sexo, edad, nivel educativo, regiones y voto en 2025. Las encuestas difundidas en las últimas semanas coinciden en señalar una caída en la aprobación de la gestión libertaria desde principios de año, en un contexto de estancamiento económico, inflación en alza y salarios deprimidos. En ese marco, un 70,7% de los consultados aseguró que su situación económica personal y familiar empeoró o siguió igual de mal en los últimos meses, mientras que solo un 8,4% dijo que mejoró. Otro 20,9% consideró que se mantiene "igual de bien", lo que totalizó un 29,3% de respuestas positivas.
"El tema económico es lo que más preocupa. El 70% dice que la situación familiar empeoró, uno de cada dos no llega a fin de mes y la inflación sigue siendo un factor de inquietud", explicó Santiago Giorgetta, director asociado de la consultora. Los "bajos ingresos personales/familiares" subieron más de tres puntos respecto al mes pasado y, con el 47,1% de las respuestas, desplazaron a la inseguridad (39,3%) y a la inflación (35,1%) como principal preocupación. Junto a los nuevos escándalos que involucran a la Casa Rosada también creció la intranquilidad por la corrupción (29,9%), seguida por otra variable en alza: el desempleo, con el 23,3%. El último dato del Indec mostró que la desocupación trepó al 7,5% en 2025 y ya alcanza a casi 1,7 millones de personas.
No obstante, un sector de la sociedad mantiene expectativas de mejora en el mediano plazo. En ese contexto, el Indice de Perspectiva Económica (IPE) que elabora Proyección se ubica todavía más cerca de una zona de estancamiento que de un deterioro marcado. "Más cerca de la estabilidad que del pesimismo", lo definen desde la consultora. Este indicador, que combina percepciones sobre la situación económica pasada y futura, pasó de 2,19 en febrero a 2,12 en marzo. En caída, pero leve.
Entre los sectores que registraron los valores más altos en el IPE se encuentran los votantes de La Libertad Avanza, seguidos por los evangélicos practicantes, los hogares consolidados y los trabajadores independientes. En el otro extremo, los niveles más bajos corresponden a los electores de Fuerza Patria, los hogares vulnerables, quienes no profesan ninguna religión y las mujeres en general.
El endeudamiento de las familias aparece como uno de los principales efectos de la recesión económica: un 57,2% de los encuestados admitió que tuvo que pedir dinero prestado para cubrir los gastos del hogar. La principal fuente son familiares y amigos (19,8%), seguida por el uso de la tarjeta de crédito -ya sea en cuotas o pagando el mínimo- (13%), los préstamos bancarios (10,9%), los créditos o cuotas a través de Mercado Pago (7,3%) y los pedidos a otras entidades financieras (6,2%). Si bien no se trata de un fenómeno nuevo, en los últimos meses se agravó, al igual que la morosidad de los hogares, que trepó al 9,3% en marzo. El endeudamiento funciona así como un factor de desánimo, especialmente entre los sectores más vulnerables que a esta altura esperaban una mejora en su situación.
Como resultado de todo esto, es lógico que la evaluación del Gobierno baje casi cuatro puntos respecto a febrero y quede en un 41,1% de opiniones positivas contra un 49,3% de rechazos. Incluso, gana terreno la idea de que la gestión libertaria no tiene capacidad para resolver los problemas del país (48,3%) frente a quienes siguen sosteniendo que puede hacerlo (44,5%). "La evaluación del Gobierno de este mes es la peor que hemos registrado hasta ahora", informó Giorgetta.
La evaluación resultó aún más negativa cuando se consultó por el impacto de las políticas del Gobierno en la situación personal y familiar: un 57,3% consideró que fue negativo, frente a un 35% que lo evaluó como positivo. En la misma línea, ante la pregunta sobre el rumbo del Gobierno, predominaron las respuestas críticas. El grupo más numeroso fue el de quienes calificaron la gestión como "muy negativa", con el 32,4%.
Como signo de época, y dentro de un escenario relativamente parejo, la mayor proporción de los consultados se definió ideológicamente de derecha (13,7%). Detrás se ubicaron la centroizquierda (12,9%), el centro (12%), la centroderecha (11,5%) y la izquierda (5,2%). En tanto, un 44,7% aseguró no sentirse representado por ninguna de estas categorías. Una diferencia relevante respecto de febrero es la caída en la identificación con la derecha, que entonces alcanzaba el 18% y que en esta medición aparece más dispersa entre el resto de las categorías, incluidos los indefinidos.
Pese a las preocupaciones económicas y la mirada crítica sobre la gestión nacional que refleja el sondeo, La Libertad Avanza se mantiene como la fuerza con mayor intención de voto, con el 39,8%, aunque cayó casi cuatro puntos respecto al mes anterior. Fuerza Patria se ubicó en el 31,5%, seguida de lejos por el PRO (5,1%), Provincias Unidas (4,1%) y el Frente de Izquierda (3,7%), mientras que el voto en blanco o impugnado alcanzó el 15,9%. Al igual que el oficialismo, Fuerza Patria también retrocedió cuatro puntos en relación con la medición anterior. Giorgetta interpretó que esta caída responde al enojo de sus votantes por el cruce de acusaciones internas tras la aprobación de la reforma laboral, que contó con el respaldo de algunos legisladores de la principal fuerza opositora.
De cara a la competencia de 2027, Giorgetta sostuvo que será clave que el gobernador Axel Kicillof -o quien emerja como principal referente de la oposición- logre sintetizar las demandas de los sectores que hoy aparecen como los más refractarios a Milei. En la medición del IPE, se destacaron los trabajadores formales, los adultos de 35 a 44 años, los habitantes del AMBA, quienes cuentan únicamente con cobertura pública de salud y los hogares vulnerables. "Aunque permanezca en primer lugar en intención de voto, el oficialismo viene en baja y todo indica que seguirá perdiendo apoyos en los próximos meses. Con estos números, diría que hoy Milei no reelige y pierde en un balotaje", sostuvo Giorgetta. Además, señaló que en las zonas donde más se sienten los efectos del modelo libertario, como el Gran Buenos Aires, crece la pulsión por un cambio de gobierno: apenas un 25% quiere que Milei continúe.
