Los trabajadores del Hospital Garrahan nucleados en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) denunciaron este jueves que las autoridades del principal centro pediátrico del país rescindieron los contratos de 70 trabajadores que cubren guardias "en sectores críticos". Desde el hospital, sin embargo, informaron a este portal que "no hubo despidos ni baja de personal en las guardias del Hospital," sino "un cambio de modalidad" de contratación.
Según explicaron estas fuentes, "estas 70 personas sólo realizan suplencias de guardia, es decir, no poseen actividades fijas. Tanto antes, como ahora con la nueva modalidad, van a seguir cobrando en función de su productividad". Incluso sostuvieron que "a partir de ahora, van a cobrar más dinero en mano" y aclararon que "la atención en guardias no se ve afectada en absoluto".
En el comunicado de ATE, el secretario general de la Junta Interna del sindicato en el Garrahan, Alejandro Lipcovich, señaló que "las autoridades del Hospital rescindieron unilateralmente 70 contratos de suplentes de guardia sin día fijo". "Estas personas cubrían guardias en sectores críticos, es decir, en horarios vespertinos o nocturnos, cuando no hay personal de planta disponible para esas labores", expresó.
"La incertidumbre actual dejó descubiertas, por ejemplo, muchas guardias en el laboratorio de Microbiología. Esto implica que quedan muestras sin analizar por muchas horas, demorando decisiones clínicas de alto impacto -por ejemplo, qué bacteria está afectando a un niño internado y qué medicación comenzar a administrar-", continuó Alejandro Lipcovich.
Los trabajadores afectados
Además, Lipcovich explicó que las personas afectadas por esta decisión son "técnicas y profesionales de distintos sectores (laboratorio, pediatría, kinesiología, entre otros). Ya eran víctimas de un fraude laboral hace años, porque a pesar de concurrir a cubrir guardias sistemática y regularmente, tenían un contrato anual sin derecho a enfermedad o vacaciones pagas". "En vez de regularizar esa situación, los funcionarios de Milei y Lugones rescinden todos los contratos y someten a trabajadores de la salud a la extorsión de transformarse en monotributistas o quedar en la calle", continuó y añadió: "Tratan como basura a profesionales altamente calificados que, por dar otro ejemplo, garantizaron los resultados virológicos en plena pandemia, o que hoy mismo son imprescindibles para el diagnóstico del sarampión u otras patologías. Así, se achica la capacidad operativa del hospital y se daña deliberadamente la salud de las y los pacientes".
El trabajador de la institución pediátrica opinó que “esta reforma laboral ‘de hecho’ se aplica con mecanismos dictatoriales", ya que las autoridades del hospital "impusieron la prohibición de difusión de sus actos de gestión, algo manifiestamente ilegal. Como es evidente, el ocultamiento es para encubrir todo tipo de atropellos, incluida la manipulación discrecional de los recursos hospitalarios".
"Los trabajadores y trabajadoras del Garrahan dimos muestra el año pasado de una enorme capacidad de organización y lucha, mediante la cual conquistamos el 61%. Nos vamos a organizar en asambleas para defender las condiciones de trabajo y la salud pública. Impulsamos, también, la lucha contra la reforma laboral. En nuestro caso, somos convocantes de la reunión pública en Parque Lezama el próximo 2 de febrero a las 17 para parar y movilizar el día que quieran tratar la reforma en el Senado”.
