Tantos días para presentar su declaración jurada y, al final, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sólo consiguió acumular indignación en su contra. Las inconsistencias detectadas en su patrimonio reavivaron además las críticas por la cantidad de mentiras e irregularidades que lleva dichas, siempre en su mismo tono soberbio. Desde la vicepresidenta Victoria Villarruel hasta la jefa del bloque de senadores oficialistas, Patricia Bullrich, desde la UCR hasta la oposición no dialoguista de Unión por la Patria y el FIT, coincidieron en marcar lo inadmisible de la declaración de Adorni y en subrayar las falsedades de su exposición en la Cámara de Diputados a fines de abril. En cuestión de horas, se generó un clima que hace pensar que es posible que por primera vez el Congreso ponga en marcha el mecanismo de moción de censura previsto en la Constitución Nacional para destituir al jefe de Gabinete.
Hace menos de un mes que la oposición no dialoguista buscó impulsar la interpelación de Adorni, pero no consiguió reunir los votos. La mágica historia de la inversión en bitcoins y los parches a una declaración jurada que tiene la caracterización de un dibujo, motivaron una reacción generalizada y ahora podría estar el número. Según el mecanismo previsto en ela rtículo 101 de la Constitución, cualquiera de las dos Cámaras puede iniciar la interpelación al jefe de Gabinete y la remoción debe ser aprobada por la mayoría absoluta de los miembros de ambas cámaras: 129 diputados y 37 senadores.
