Contundente defensa de Cristina Kirchner a Alberto: "No aceptan que el peronismo volvió al gobierno"

A 10 años de la muerte de Néstor y a uno de la victoria en las elecciones,la vicepresidenta recordó a su marido y defendió la gestión del Presidente ante los ataques de la oposición.

26 de octubre, 2020 | 17.10

La vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, publicó "sentimientos y certezas" a diez años de la muerte de su esposo, Néstor Kirchner, y a un año de la victoria electoral que la llevó nuevamente a Casa Rosada, como compañera de fórmula de Alberto Fernández. Resaltó la capacidad del Presidente, su experiencia en la gestión de Gobierno, los años que estuvieron alejados y el por qué de una unidad que llevó, nuevamente, al peronismo al poder. Algo que, aseguró, le molesta a los sectores concentrados que no pueden aceptar que un modelo de empresarios, en cabeza de Mauricio Macri, haya fracasado estrepitosamente. Que los problemas que a ella le achacaron, vinculados a las formas, no son los verdaderos motivos de los ataques que sufrió sino que, en el fondo, no pueden aceptar que dirigentes con mirada popular hayan vuelto a tomar las riendas del país.

En un extenso texto publicado en su página web y replicado en redes sociales, Cristina recordó que durante mucho tiempo la atacaron por sus "formas": “No escucha”, “es confrontativa”, “no dialoga”, “no habla con los periodistas, “no responde preguntas”. Sobre ésto, rememoró "un programa de televisión que armó un “coro de periodistas” que gritaban “queremos preguntar”. Por supuesto, nunca creí que ese fuera el problema". 

Sin embargo, algunos dirigentes en el peronismo - "no pocos", como lo definió CFK" - sí consideraron que lo fuera. Las formas y no el fondo. Las cadenas nacionales y la retórica de la entonces presidenta. "Ese fue también uno de los motivos que culminó en mi decisión del 18 de mayo de 2019. Es que en política no solamente es lo que uno cree, sino lo que ve e interpreta el conjunto". 

Ante cuatro años de macrismo y la destrucción del tejido social, "resultaba esencial la construcción de un gran frente político y social que permitiera ganar las elecciones presidenciales con la convicción de que un nuevo mandato del macrismo arrasaría definitivamente con la posibilidad de un modelo de desarrollo argentino con inclusión social y razonable autonomía". Es así que se conformó la fórmula Alberto-Cristina.

Ante el ataque, una defensa a Alberto

CFK recordó que el ahora Presidente fue Jefe de Gabinete de Néstor y también durante los primeros meses de su propio mandato hasta que "se fue del gobierno y se convirtió en un duro crítico de mi gestión. Justo es decirlo, no fue el único". Pero el macrismo "y la relación de fuerzas que surgió en el peronismo luego de las elecciones parlamentarias del 2017, nos impuso la responsabilidad histórica, a quienes expresábamos la voluntad popular, de generar las condiciones para que el 10 de diciembre de 2019 alumbrara un nuevo Gobierno".

Explicó que las características de Alberto, su experiencia, la capacidad de dialogar con todos los sectores, buscar consensos y tener un "auténtico compromiso con el Estado de Derecho", además de sus vínculos con todos los medios de comunicación y "cada uno de los sectores del peronismo" "determinaron que junto a mí, como vicepresidenta, encabezara la fórmula del Frente de Todos que triunfó en las elecciones del 27 de Octubre, hace exactamente un año".

Cuando asumieron el Gobierno, dijo, se encontraron "con un nuevo derrumbe. Cuatro años en los que se volvió a endeudar al país a límites insostenibles, con el retorno del FMI a la Argentina que le sumó a la deuda de los privados 44 mil millones de dólares más. Cuatro años de tarifazos impagables en los servicios públicos, cierre masivo de PyMES, pérdida del salario y jubilaciones, etc, etc, etc".  Sin embargo, "lo peor estaba por venir: en los primeros meses del 2020 devino un hecho inédito, impensado e inimaginable. Ni siquiera fue un cisne negro,  sino una pandemia incontrolable que no tendrá cauce -como lo comprobamos a diario en todo el planeta- hasta el surgimiento de una vacuna o de un tratamiento". 

En medio de la conjunción macrismo-pandemia, quienes estuvieron a favor de un modelo neoliberal "hoy maltratan a un Presidente que, más allá de funcionarios o funcionarias que no funcionan y más allá de aciertos o desaciertos, no tiene ninguno de los “defectos” que me atribuían y que según no pocos, eran los problemas centrales de mi gestión". 

Por si fuera poco, Alberto también tiene que lidiar con el mote de ser un supuesto "títere de Cristina", algo que ella destrozó en el escrito: "Como se han quedado sin la excusa de las formas, tuvieron que pasar a un segundo guión: “Alberto no gobierna”, “la que decide todo es Cristina”, “rencorosa” y “vengativa”,  que sólo quiere solucionar sus “problemas judiciales”. Debo reconocer que son poco creativos. El relato del “Presidente títere” lo utilizaron con Néstor respecto de Duhalde, conmigo respecto de Néstor y, ahora, con Alberto respecto de mí".

Lejos de los que no comprenden cómo funciona el poder, CFK explicó: "Si algo tengo claro es que el sistema de decisión en el Poder Ejecutivo hace imposible que no sea el Presidente el que tome las decisiones de gobierno. Es el que saca, pone o mantiene funcionarios. Es el que fija las políticas públicas. Podrá gustarte o no quien esté en la Casa Rosada. Puede ser Menem, De La Rúa, Duhalde o Kirchner. Pero no es fácticamente posible que prime la opinión de cualquier otra persona que no sea la del Presidente a la hora de las decisiones". 

Por eso, concluyó que "ya resulta inocultable que, en realidad, el problema nunca fueron las formas. En realidad, lo que no aceptan es que el peronismo volvió al gobierno y que la apuesta política y mediática de un gobierno de empresarios con Mauricio Macri a la cabeza, fracasó".