Lula no se suma a la Junta de Paz de Trump, pero lo visitará en la Casa Blanca

Ambos presidentes confirmaron que el líder brasileño visitará Estados Unidos luego de su paso por India y Corea del Sur. Lula pidió que el organismo presentado por el republicano se limite al conflicto de Gaza y exigió un asiento para Palestina. 

26 de enero, 2026 | 16.28

Tras cuestionar el ataque a Venezuela y enfrentar la guerra de aranceles lanzada por Estados Unidos, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvo este lunes una conversación telefónica con su par Donald Trump, en la que intentaron seguir reconstruyendo la relación bilateral. Brasilia destacó el diálogo, pero aclaró que Lula no aceptó la invitación del republicano para participar de la Junta de Paz y, en cambio, le propuso que el organismo presentado por EE.UU. se limite al conflicto en la Franja de Gaza e incluya, también, un asiento para los palestinos.  

Diversos analistas sostienen que Trump busca disputar el rol de Naciones Unidasdar vuelta el tablero y empujar una reconfiguración del orden internacional. Como uno de sus principales aliados en la región, Javier Milei formalizó el jueves pasado la membresía de Argentina. Lula, en cambio, puso condiciones. Durante la conversación telefónica de este lunes, que duró alrededor de 50 minutos, el mandatario brasileño pidió que se le otorgue un asiento a Palestina en la nueva Junta y reiteró la importancia de una reforma integral de las Naciones Unidas, que incluya la ampliación del número de miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

Ambos presidentes abordaron temas relacionados con las "relaciones bilaterales" e intercambiaron "información sobre los indicadores económicos". En tanto, Lula reiteró una propuesta, presentada al Departamento de Estado en diciembre, para fortalecer la cooperación en la lucha contra el crimen organizado. El líder brasileño expresó su interés en fortalecer la colaboración en la represión del lavado de dinero y el tráfico de armas, así como en la congelación de activos de grupos criminales y el intercambio de datos sobre transacciones financieras.

Según informó el Gobierno de Brasil, los líderes confirmaron que Lula visitará Washington tras su viaje a India y Corea del Sur en febrero, en una fecha que se determinará próximamente. Sin embargo, la investigación contra el ex mandatario Jair Bolsonaro que terminó con una condena de 27 años por intento de golpe de Estado parecía ser una sentencia de muerte en la relación bilateral con la llegada nuevamente de Trump a la Casa Blanca. El estadounidense había impuesto aranceles del 50% en julio pasado, en represalia al juicio. Luego que la Justicia pisara el acelerador, Bolsonaro fue condenado y Lula salió con potente discurso soberanista que terminó abriendo una negociación.

El primer paso de esta nueva relación fue la exclusión del 40% de los productos agrícolas en un gesto que el republicano no tuvo con países aliados. Tras semanas intensas, Trump cedió y anunció en noviembre pasado una rebaja del 40% a varios productos brasileños que ingresan a ese país. La medida afectó a la carne de res, el café, el açaí y el cacao, entre otros productos.  La eliminación de los aranceles al café y a la carne, en concreto, supone un alivio para los exportadores brasileños de estos productos, dado que Estados Unidos es el principal comprador de café de Brasil, representando aproximadamente el 16% de todas las exportaciones del país.

Lula y el acuerdo Mercosur–Unión Europea

En su artículo publicado en La NaciónLula destacó que “en una época en la que el unilateralismo aísla los mercados y el proteccionismo inhibe el crecimiento global, dos regiones que comparten valores democráticos y defienden el multilateralismo eligen un camino diferente”. Tras más de 25 años de negociaciones, el Mercosur y la Unión Europea firmaron uno de los acuerdos más amplios del siglo XXI, creando la mayor área de libre comercio del mundo.

El líder brasileño subrayó que “no existe una economía aislada” y que el comercio internacional no es un juego de suma cero. Con un PIB combinado que supera los 22 billones de dólares y más de 720 millones de ciudadanos, el acuerdo ampliará el acceso mutuo a mercados estratégicos y multiplicará inversiones y exportaciones. Según Lula, la versión aprobada resguarda los intereses de los sectores más vulnerables, garantiza la protección ambiental y fortalece los derechos de los trabajadores.

La firma constituye apenas el primer paso”, advirtió, al señalar que el verdadero éxito se medirá por la rapidez con la que los beneficios lleguen a los supermercados, al campo y a los bolsillos de los ciudadanos. Para Lula, este acuerdo demuestra que la cooperación es más ventajosa que la intimidación y que el multilateralismo sigue siendo imprescindible frente al avance del extremismo político.