La Organización de las Naciones Unidas (ONU) denunció que el bloqueo de Israel provocó la interrupción de una tubería que abastece cerca del 70% del agua de la ciudad de Gaza, agravando la crisis humanitaria en el enclave palestino. Según el organismo, la falta de materiales para reparar la red hídrica impide restablecer un servicio esencial mientras crecen las muertes por frío y la escasez de energía.
La denuncia fue realizada por el portavoz adjunto del secretario general de la ONU, Farhan Haq, durante una conferencia de prensa diaria en la sede del organismo. Allí explicó que la tubería afectada pertenece a la empresa israelí Mekorot y se encuentra al este de la denominada “Línea Amarilla”, una zona donde están desplegadas fuerzas israelíes.
“Nuetros socios que trabajan en agua, saneamiento e higiene nos advirtieron que, debido a las dificultades para reparar la línea de suministro de Mekorot, cerca del 70% de la producción total de agua de la ciudad de Gaza está actualmente interrumpida”, señaló Haq.
Según detalló el vocero de la ONU, la reparación de la tubería requiere piezas de caños de acero, pero Israel bloquea su ingreso al territorio palestino al considerarlas materiales de “doble uso”, una categoría que incluye insumos civiles que, según el gobierno israelí, podrían tener aplicaciones militares.
Haq explicó que esta clasificación impide el ingreso de componentes críticos incluso para servicios básicos como el agua potable. “Para que se produzcan mejoras en servicios esenciales como el acceso al agua segura, es necesario ampliar el acceso humanitario, incluso para artículos críticos que son considerados de doble uso”, afirmó. La ONU advirtió que la falta de agua potable agrava una situación ya crítica por el colapso de la infraestructura civil, el hacinamiento y la falta de insumos médicos, en medio del prolongado bloqueo israelí sobre la Franja de Gaza.
La búsqueda de alternativas
Ante la imposibilidad de reparar la tubería principal, los equipos humanitarios están buscando fuentes alternativas de agua para garantizar un mínimo acceso a la población civil. Sin embargo, desde la ONU reconocen que estas soluciones son precarias e insuficientes para cubrir las necesidades de una ciudad densamente poblada como Gaza.
“La continuidad del acceso al agua segura está seriamente comprometida”, advirtió Haq, al remarcar que el daño en la red hídrica no es un hecho aislado sino parte de un deterioro más amplio de los servicios esenciales bajo el bloqueo en Gaza.
