Los precios de los bonos del Tesoro de Estados Unidos operaron en terreno negativo, contagiados por la debilidad de los mercados de deuda europeos y por una marcada toma de posiciones cautelosas entre los operadores de Wall Street. La incertidumbre previa a la publicación de los datos de inflación de esta semana, sumada a la escalada en las tensiones geopolíticas con Irán, revirtió el impulso positivo registrado el pasado viernes tras el reporte de empleo no agrícola peor de lo esperado.
La dinámica del mercado reflejó un incremento generalizado en los rendimientos a lo largo de toda la curva de vencimientos, lo que implica una caída directa en las cotizaciones de los títulos. A última hora de la mañana en Nueva York, la rentabilidad del bono de referencia a 10 años subía 3,6 puntos básicos para situarse en el 4,694 %, al tiempo que el papel a 30 años avanzaba 3 puntos básicos hasta alcanzar el 5,240 %. En el tramo más corto, la tasa a 2 años —la más sensible a los cambios de expectativas sobre las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal— sumaba 3,3 puntos básicos, cotizando al 4,237 %.
El analista Tom di Galoma, director general de intermediación de tasas globales en Mischler Financial, señaló que los inversores ajustaron sus carteras ante la previsión de que los registros inflacionarios no muestren una senda desinflacionaria clara y puedan ubicarse por encima de las estimaciones del consenso. Según los sondeos de mercado, se espera que el IPC de julio suba un 0,1 % mensual y se ubique en el 3,4 % interanual, mientras que la medición subyacente registraría un avance del 0,1 % mensual para situarse en un 2,5 % interanual. Para el IPP, los analistas proyectan un aumento mensual del 0,2 %, colocando la variación interanual en un 4,9 %.
Adicionalmente, el desarrollo del conflicto armado en Oriente Medio volvió a actuar como un catalizador negativo para la renta fija. Las exigencias planteadas por Irán para condicionar la reapertura del estrecho de Ormuz dispararon los futuros del petróleo West Texas Intermediate (WTI) un 3,4 %, hasta los 80,84 dólares por barril, reavivando el temor a presiones inflacionarias importadas vía costos energéticos. A esta presión bélica se sumó la sobreoferta de papel soberano prevista para la semana, con el Tesoro estadounidense preparando la colocación de 58.000 millones de dólares en títulos a tres años este martes, 42.000 millones a diez años el miércoles y 25.000 millones a treinta años el jueves.
Con información de Reuters
