Meloni calificó de "inaceptable" la muerte de un marroquí esposado por la Policía, pero condenó las protestas

La primera ministra italiana exigió investigar "hasta el fondo" el fallecimiento del ciudadano marroquí Abderrahim Fakir tras un procedimiento policial. Sin embargo, respaldó a las fuerzas de seguridad luego de que las manifestaciones dejaran 80 agentes heridos.

21 de julio, 2026 | 15.14

La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, calificó de "inaceptable" la muerte de Abderrahim Fakir, un ciudadano marroquí que falleció el pasado domingo en la ciudad de Bolonia tras ser rociado con espray de pimienta e inmovilizado en la vía pública por efectivos policiales. La mandataria reclamó esclarecer el caso "con el máximo rigor", al tiempo que repudió los violentos disturbios desatados en las calles de la ciudad del norte italiano tras el incidente.

"Lo ocurrido en Bolonia es inaceptable. Sobre la muerte de Abderrahim Fakir es imprescindible que se determinen las posibles responsabilidades con el máximo rigor. Hay que llegar hasta el fondo de la verdad, sin prejuicios y sin hacer concesiones a nadie", afirmó la jefa de Gobierno a través de un mensaje en sus redes sociales, tras la difusión de videos que registran la maniobra de detención. "Quien ha elegido usar este incidente como pretexto para poner la ciudad patas arriba, agredir a los agentes y sembrar violencia, poniendo en riesgo también la integridad de ciudadanos completamente ajenos a los disturbios, no buscaba la verdad: buscaba el enfrentamiento", cuestionó Meloni.

 

En su mensaje, la mandataria lanzó un firme respaldo hacia las fuerzas de seguridad, advirtiendo que "nada puede justificar la violencia" contra los uniformados. "Alimentar un clima de odio y de deslegitimación hacia todo un Cuerpo del Estado es un acto de grave irresponsabilidad. Transformar a miles de mujeres y hombres con uniforme en un blanco significa golpear a quienes cada día sirven a Italia con profesionalidad, sacrificio y coraje", enfatizó Meloni.

Las protestas registradas tras el episodio derivaron en severos choques con las fuerzas de seguridad. Según reportó este lunes el sindicato policial SIULP, los enfrentamientos dejaron un saldo de 80 agentes heridos producto del "lanzamiento de objetos, el uso de artefactos explosivos y las agresiones contra los agentes", actos que la entidad gremial calificó de conductas gravísimas perpetradas por "profesionales del desorden".

"Yo siempre estoy del lado de la Policía. Estamos esperando para comprender lo que ha pasado", aseveró el vice primer ministro italiano y líder de la Liga, Matteo Salvini.

Actualmente, la Justicia italiana mantiene bajo investigación a dos agentes de la Comisaría de Pontevecchio y a cuatro trabajadores sanitarios del servicio de ambulancias que intervinieron en el operativo del domingo. En el plano político, las repercusiones abrieron una fuerte brecha entre la centroizquierda —encabezada por el alcalde de Bolonia, Matteo Lepore, y el gobernador de Emilia Romaña, Michele De Pascale, quienes exigieron la aclaración inmediata del caso— y la coalición de gobierno derechista liderada por Hermanos de Italia y la Liga, que cerró filas en la defensa de la actuación policial.

 

Con información de EuropaPress.