Colonos israelíes incendiaron y destrozaron aldeas palestinas en la Cisjordania ocupada

Líderes opositores denuncian ataques coordinados en más de 14 aldeas palestinas y acusan al gobierno y ejército de proteger a los agresores.

22 de marzo, 2026 | 13.56

Durante la noche del sábado y la madrugada del domingo se vivió una escalada de violencia en Cisjordania, pues colonos israelíes protagonizaron ataques masivos contra palestinos en alrededor de 20 localidades. Esta ola de agresiones generó una fuerte condena de varios líderes políticos de la oposición israelí, quienes describieron los hechos como un pogromo respaldado por el Gobierno y el ejército.

La Sociedad de la Media Luna Roja Palestina indicó que al menos tres palestinos de la aldea de Jalud sufrieron heridas en la cabeza a causa de las palizas y fueron hospitalizados tras enfrentarse a colonos, quienes también resultaron heridos.

La violencia se desató mientras el gobierno israelí impulsa la construcción de nuevos asentamientos en la Cisjordania ocupada. Los ataques de los colonos se intensificaron en paralelo a un repunte generalizado de la violencia desde el inicio de la guerra con Irán.

El ejército israelí declaró que respondió a los actos de civiles israelíes que llevaron a cabo "incendios contra estructuras y propiedades, así como a disturbios en la zona", pero no informó de ninguna detención ni indicó si se abrieron investigaciones.

La agencia WAFA informó de ataques en las aldeas de Silat al Dahr y Fandaqumiya, ambas cerca de Jenin; en Jalud y Salfit, ambas al sur de Nablus; y en las regiones agrícolas de Masafer Yatta y el Valle del Jordán. Según la agencia, en los ataques nocturnos, que tuvieron lugar durante la festividad de Eid al-Fitr, que marca el final del Ramadán, se incendiaron viviendas y automóviles, se roció con gas pimienta a palestinos y al menos cinco personas resultaron heridas.

La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios informó que, hasta el 15 de marzo, 25 palestinos habían muerto a manos de colonos y soldados israelíes este año. La Autoridad Palestina también documentó una serie de ataques incendiarios, incluso contra mezquitas, en todo el territorio.

Esta última escalada de violencia se desencadenó tras el fallecimiento de un joven colono israelí de 18 años, quien murió cuando un vehículo palestino chocó contra el ATV en el que viajaba. En respuesta, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, rindió homenaje al joven y aseguró que fue "asesinado en defensa" de la tierra.

La condena de los legisladores de Israel

Ayman Odeh, líder del partido Hadash-Ta’al, calificó la situación como una "noche de fuego" y denunció que durante más de seis horas los colonos causaron destrozos en más de 14 aldeas, agredieron a decenas de palestinos y remarcó que no hubo detenciones. "Si el ejército quisiera detener el terrorismo de los colonos, podría hacerlo en días", afirmó, apuntando a una política de "terrorismo y limpieza étnica" con protección oficial en los territorios ocupados.

Por su parte, el diputado Ofer Cassif comparó estos ataques con la Kristallnacht (Noche de los cristales rotos), el violento pogromo nazi de 1938 contra judíos en Alemania y Austria. "Kristallnacht se ha convertido en la realidad diaria para los palestinos en Cisjordania bajo la ocupación militar", remarcó, subrayando la gravedad de la situación.

En ese sentido, Yair Golan, líder del partido Democráticos de izquierda, lamentó el "terrorismo judío" y denunció el "abandono de la seguridad de Israel", sobre todo en un contexto delicado marcado por la guerra contra Irán y Hezbolá. Golan instó a las máximas autoridades del IDF y del Shin Bet a tomar medidas contundentes contra los responsables de los disturbios.

Otro diputado, Gilad Kariv, reveló que la violencia estuvo precedida por llamadas explícitas y una planificación anticipada a las que las fuerzas de seguridad no respondieron. Esto evidencia, según él, una falla grave en la prevención y control de los ataques.