La tensión en Bolivia está lejos de resolverse. A los bloqueos de rutas que llevan semanas y el desabastecimiento en La Paz, se sumó este domingo un ultimátum del comité Cívico de Santa Cruz para que el presidente Rodrigo Paz abra corredores humanitarios. Mientras el Presidente recibe este domingo a la federación de agricultores de La Paz para darle un cauce a la negociación, Estados Unidos envió más ayuda humanitaria y apoyo logístico al país.
En una entrevista concedida a Bloomberg, el mandatario boliviano señaló que la situación actual pone a prueba la estabilidad institucional del país en plena transición hacia un modelo más abierto al exterior y a la inversión privada. "Hay muchos intereses internos y externos en hacer fracasar esta democracia y generar desorden regional", afirmó Paz desde la sede presidencial en La Paz. En la misma línea, el jefe del Estado boliviano, que llegó al poder en noviembre tras dos décadas de gobiernos del MAS, insistió en que la crisis actual "pone en tela de juicio la viabilidad de la democracia en Bolivia".
En este contexto, el Ejecutivo boliviano convocó para este domingo una reunión con la federación de agricultores de La Paz con el objetivo de avanzar en una salida negociada a las actuales protestas y bloqueos. Asimismo, un consejo socioeconómico integrado por representantes de distintos sectores celebrará el miércoles un encuentro para analizar iniciativas económicas vinculadas a áreas estratégicas como el petróleo, el gas, la minería, el litio y la inversión.
Por su parte, los manifestantes, entre ellos agricultores, sindicatos y seguidores del ex presidente Evo Morales, reclaman la salida del mandatario al considerar que no logró revertir la grave situación económica del país tras medio año de gestión. "El pasado no quiere ceder el paso al presente y al futuro", expresó Paz y agregó: "Eso forma parte del conflicto que estamos viviendo". "Nuestro Gobierno representa el cierre de un ciclo de gestión de los últimos 20 años", afirmó. "Esta transición no será fácil, pero está claro que es el camino correcto para liberar las fuerzas productivas de Bolivia", agregó.
Mientras tanto, el gobierno de Estados Unidos anunció este sábado el envío de asistencia alimentaria de emergencia y apoyo logístico para enfrentar los efectos de los bloqueos que desde hace más de tres semanas afectan especialmente al departamento de La Paz.
A través de un mensaje difundido por la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, el gobierno de Donald Trump informó que busca asistir a las poblaciones afectadas por la escasez de alimentos y medicamentos provocada por los cortes de ruta. El comunicado también expresó su respaldo al pueblo boliviano y al presidente Rodrigo Paz frente a las medidas de fuerza impulsadas por sectores sociales y organizaciones afines al expresidente Evo Morales.
Santa Cruz lanza un ultimátum
Además, el presidente del Comité pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis, cuestionó con dureza al Gobierno por no haber logrado garantizar la libre circulación en las rutas y advirtió que la población podría avanzar por cuenta propia si no se restablece el tránsito. "Durante más de tres semanas las familias bolivianas han soportado una situación insostenible, sumida en el luto, el dolor y la incertidumbre", sostuvo el dirigente cívico en un pronunciamiento público. Además, calificó como un fracaso el corredor humanitario impulsado por el Ejecutivo y reclamó la declaración inmediata de un estado de excepción sectorizado para liberar las carreteras.
Cochamanidis incluso habló de un "vacío de poder" frente a la crisis y lanzó una advertencia directa al mandatario. "Presidente, usted juró cumplir la Constitución. Tiene el mandato imperativo e ineludible de garantizar el libre tránsito y restablecer el orden público", afirmó. El dirigente fue más allá al señalar que, si el Gobierno no logra imponer la ley, "el pueblo lo hará por la fuerza de la razón y la justicia".
