Con la aprobación de Brasil, ya todo el Mercosur adhirió al acuerdo con la UE

Brasil fue el último país en aprobar el acuerdo en su Congreso y lo celebró con un acto oficial en Brasilia. Contó con la participación del vicepresidente Alckim y algunos referentes parlamentarios del oficialismo y la oposición.

18 de marzo, 2026 | 19.51

Con la aprobación del Congreso de Brasil, oficialmente todos los países del Mercosur dieron el visto bueno al acuerdo con la Unión Europea. La ratificación fue celebrada en una ceremonia oficial en Brasilia, que contó con la presencia del vicepresidente Geraldo Alckmin y los principales referentes del Poder Legislativo, tanto del oficialismo como de la oposición.

El presidente del Congreso y del Senado, Davi Alcolumbre, fue uno de los principales oradores del acto y destacó la magnitud del acuerdo. "El comercio es la clave de la paz mundial y crea naciones amigas. Los conflictos armados destruyen vidas y riqueza", afirmó ante el plenario, en un mensaje que buscó vincular el tratado con la estabilidad internacional.

El proyecto fue enviado al Parlamento en febrero por el Poder Ejecutivo, con el visto bueno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, y logró una rápida aprobación gracias al respaldo transversal de las distintas fuerzas políticas. La amplia mayoría obtenida en ambas cámaras reflejó el consenso en torno a la importancia estratégica del vínculo con Europa.

En ese marco, Lula instruyó a su vicepresidente, Alckmin, a acelerar las consultas con los legisladores y con los representantes europeos en Brasil para agilizar el proceso de ratificación. El objetivo fue "enviar una señal clara sobre el compromiso del país con el acuerdo" y su voluntad de integrarse a los mercados internacionales, según declararon fuentes oficiales brasileñas.

La palabra de los oradores en el acto de ratificación

Alckmin, al tomar la palabra en representación del Gobierno, destacó que el tratado "constituye un hito tras más de dos décadas de negociaciones". Según remarcó, la concreción del acuerdo "abre nuevas oportunidades para la industria, el agro y los servicios brasileños", al facilitar el acceso a uno de los mercados más importantes del mundo.

Por su parte, el canciller Mauro Vieira calificó el acuerdo como un "marco histórico" en un contexto internacional de creciente fragmentación. En línea con las declaraciones del presidente Lula, el funcionario sostuvo que "el entendimiento con Europa refuerza la inserción global de Brasil y contribuye a diversificar sus alianzas estratégicas".

De acuerdo con datos oficiales, la Unión Europea -integrada por 27 países- es actualmente el segundo socio comercial de Brasil. En 2025, el intercambio bilateral superó los 100 mil millones de dólares, una cifra que podría incrementarse significativamente a partir de la implementación del tratado.

La promulgación del acuerdo representa un paso clave para su formalización, aunque todavía falta la aprobación de los parlamentos europeos. De concretarse plenamente, el tratado podría redefinir las relaciones comerciales entre ambos bloques y generar un impacto significativo en la economía regional, incluyendo a países como Argentina.