Más de 160 profesionales de la ingeniería de Formosa expresaron su respaldo a la soberanía energética como política de Estado tras el fallo favorable a la Argentina en el caso de YPF. En ese marco, remarcaron que la decisión judicial refuerza el rol estratégico del Estado en el control de los recursos energéticos y su impacto en el desarrollo nacional.
El pronunciamiento se conoció luego de que la Justicia de Estados Unidos dejara sin efecto la condena que obligaba al país a pagar USD 16.000 millones por la estatización de YPF. La resolución del Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York anuló el fallo previo, considerado uno de los litigios más importantes contra un Estado soberano.
En ese contexto, los ingenieros publicaron un documento en el que señalaron que el resultado judicial no es aislado, sino que “ratifica la potestad del Estado argentino” sobre la empresa y constituye "la validación internacional de una decisión soberana".
El rol de la ley y el desarrollo energético
En el documento, los profesionales destacaron que el origen del desarrollo energético actual se vincula directamente con la Ley N° 26.741, que declaró de interés público el autoabastecimiento hidrocarburífero y permitió la expropiación del 51% de las acciones de la compañía.
En ese sentido, afirmaron que "el actual motor energético del país no existiría sin la sanción de esa Ley de Soberanía Hidrocarburífera" y subrayaron que, a partir de ese proceso, YPF "dejó de ser una oficina de dividendos extranjeros y se convirtió en el líder tecnológico que desarrolló Vaca Muerta”.
Asimismo, resaltaron que el avance del sector no convencional fue posible gracias a la intervención estatal, mediante inversión pública y desarrollo técnico, en un contexto donde el sector privado no había asumido esos riesgos.
Críticas al modelo energético actual
Los ingenieros también cuestionaron la política del Gobierno nacional al considerar que existe "una contradicción histórica inaceptable" en intentar adjudicarse el fallo mientras se impulsan iniciativas de privatización de empresas estratégicas. Además, advirtieron que “la privatización que hoy reivindica el actual oficialismo fue la que vació las reservas en los años ‘90”, y alertaron sobre el impacto de una eventual pérdida de control estatal sobre los recursos energéticos.
En relación al presente, señalaron que "actualmente la producción energética alcanza niveles récord, pero con tarifas de exclusión", lo que, según indicaron, refleja una transferencia de recursos hacia sectores concentrados.
Energía, desarrollo y modelo productivo
En su análisis, los profesionales sostuvieron que la apertura de mercados en materia energética afecta la competitividad y el desarrollo nacional. En ese sentido, remarcaron que “la energía debe ser un insumo para el desarrollo de nuestras industrias y el bienestar de las familias, no un negocio de exportación que asfixia el mercado interno”.
Finalmente, el documento reafirma la posición del Gobierno Formoseño en torno a la soberanía energética, al sostener que “sin el control estatal de los recursos estratégicos no hay futuro posible para la sociedad argentina”. En ese marco, concluyeron que el desafío no es solo productivo, sino también estratégico: "La energía vuelva a ser el motor de nuestra propia industria, de la sociedad en su totalidad y no un negocio para pocos, en razón de que la soberanía energética no se negocia".
