El Gobierno de la provincia de Misiones llevó adelante una nueva jornada de regularización dominial destinada a familias de Santa Ana. El gobernador Hugo Passalacqua encabezó el acto realizado en el Salón de Usos Múltiples del polideportivo local, donde autoridades provinciales entregaron títulos de propiedad y constancias de ocupación a vecinos de los barrios Martín Chico, Nueva Esperanza, San Pantaleón, El Cruce y La Colina.
Durante la actividad, el Estado provincial otorgó cerca de 190 constancias y permisos de ocupación junto con más de 15 títulos de propiedad a familias de la localidad. La iniciativa se desarrolló en el marco del programa Mi Título, impulsado por la Subsecretaría de Gobierno, Asuntos Registrales y Tierras, con el objetivo de avanzar en la regularización de terrenos y brindar seguridad jurídica a los hogares que habitan esos espacios.
En su intervención, el gobernador Passalacqua recordó una experiencia ocurrida años atrás en San Vicente, cuando conoció el caso de una familia que recibió su título de propiedad después de varias décadas de haber iniciado el trámite. A partir de esa situación, el mandatario decidió impulsar una política orientada a agilizar los procesos administrativos y facilitar que las familias misioneras puedan acceder a la documentación que acredita la titularidad de sus terrenos.
El compromiso con las familias misioneras
El mandatario provincial expresó que el vínculo entre las familias y la tierra tiene un valor profundo, ya que representa seguridad y estabilidad para el presente y el futuro. Según señaló, contar con el título de propiedad permite que los beneficiarios regresen a sus hogares con la certeza de que ese espacio pertenece a ellos y a sus descendientes. “Hay que entender a las personas en su vida real, no como a veces uno cree que debe ser su vida, sino en su vida cotidiana, en lo que cada uno valora junto a su familia. Muchas cosas tienen valor, pero pocas se valoran tanto como el terrenito de uno”, remarcó el gobernador.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Marcelo Pérez, destacó el significado social de estas acciones y remarcó que cada documento entregado representa tranquilidad y proyección para las familias beneficiadas. “Cuando se entregan títulos o permisos de ocupación, no se entrega solamente un papel; se entrega tranquilidad, seguridad y futuro. Detrás de cada uno de estos papeles hay historias, hay hijos y nietos, hay ladrillos y hay un hogar", enfatizo.
Por su parte, la intendenta de Santa Ana, Mabel Pezoa, valoró el impacto de la jornada y destacó la emoción de numerosos vecinos que aguardaban la documentación desde hace muchos años. La jefa comunal señaló que muchos de los beneficiarios son familias que viven y trabajan en la localidad desde hace largo tiempo y que ahora pueden acceder a la seguridad jurídica sobre sus tierras.
La vivienda como un derecho
El subsecretario de Gobierno, Asuntos Registrales y Tierras, Daniel Behler, explicó que durante la jornada se entregaron más de 200 instrumentos de regularización dominial entre permisos de ocupación y títulos. El funcionario indicó que el permiso de ocupación constituye el primer paso hacia el objetivo principal, que es el título de propiedad definitivo, documento que garantiza estabilidad jurídica a cada familia.
La regularización dominial, según explicaron, contribuye a organizar la tenencia de la tierra y a fortalecer el desarrollo de los barrios. Según detalló Behler contar con el título que delimita el espacio propio permite proyectar mejoras en la vivienda, realizar inversiones y consolidar el arraigo familiar en cada comunidad.
El funcionario sostuvo además que este tipo de políticas públicas forman parte del rol esencial del Estado en el territorio, ya que permiten resolver situaciones históricas vinculadas a la tenencia de la tierra y brindar soluciones concretas a los vecinos.
Durante el acto también participaron el director general de Tierras de Misiones, Rubén Sales, junto con autoridades locales, equipos técnicos y vecinos beneficiados por el programa. Para muchas familias presentes, la jornada representó la culminación de un proceso esperado durante años y la posibilidad de contar finalmente con la documentación que respalda legalmente su hogar.
