En un operativo coordinado, la Policía de La Rioja identificó a un menor de edad presuntamente vinculado a mensajes intimidatorios contra una institución educativa. En ese marco, se realizó un allanamiento en su vivienda y se secuestraron dispositivos electrónicos para avanzar en la investigación.
La tensión creció en las últimas horas tras la difusión de un mensaje con contenido extremadamente violento que circuló entre estudiantes. El texto advertía que nadie debía asistir a la escuela bajo amenaza de un ataque armado, lo que generó temor inmediato en familias, docentes y autoridades.
Allanamiento y secuestro de celulares
A partir de tareas investigativas, la Policía provincial identificó a un alumno como principal sospechoso. Con orden judicial, los efectivos allanaron su domicilio y secuestraron cuatro teléfonos celulares que serán sometidos a peritajes técnicos para determinar el origen del mensaje y su posible difusión.
El menor quedó a disposición de la Justicia Penal, que avanza en la causa para esclarecer responsabilidades. En paralelo, las autoridades indicaron que no se trata de un hecho aislado. En la misma línea investigativa, se secuestraron otros tres dispositivos móviles y se identificó a más personas presuntamente involucradas en amenazas dirigidas a distintos establecimientos educativos, lo que refuerza la hipótesis de episodios replicados.
Delitos y consecuencias
Desde la fuerza de seguridad remarcaron que estos hechos se encuadran como delitos contra el orden público y no como simples “bromas”, ya que generan un impacto real en la comunidad.
El temor se extendió entre padres, alumnos y docentes, mientras que las autoridades advirtieron que este tipo de amenazas conlleva consecuencias penales, incluso cuando los involucrados son menores de edad.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas medidas en las próximas horas, con el objetivo de prevenir riesgos y garantizar la seguridad en los establecimientos educativos.
La Rioja, acciona
Desde el Ministerio de Educación, la secretaria de Planeamiento, Vanesa Navarro, explicó que la provincia avanza en la consolidación de equipos multidisciplinarios y en la capacitación docente para mejorar la respuesta ante este tipo de situaciones. “La escuela piensa en la intervención de organismos y en seguir fortaleciendo el abordaje mediante capacitaciones y la mirada de especialistas”, señaló.
La funcionaria remarcó que estos casos no pueden analizarse únicamente desde lo pedagógico, sino que responden a contextos sociales más amplios. En ese sentido, planteó: “¿Qué pasa cuando a la escuela ingresa una infancia vulnerada que lleva un arma? No deben ni pueden hacerlo solos”, en referencia a la necesidad de articulación con otros organismos.
Convivencia escolar y aumento de conflictos
En relación con la convivencia en las instituciones, Navarro advirtió sobre un incremento de situaciones conflictivas, aunque llamó a evitar generalizaciones. “Los casos de bullying van en aumento. No cualquier problema de convivencia escolar es bullying”, aclaró. Además, mencionó como antecedente el caso de Masacre de Carmen de Patagones, utilizado como referencia en la elaboración de protocolos educativos.
Respecto a las herramientas disponibles, explicó que cada escuela cuenta con reglamentos internos que permiten intervenir ante situaciones problemáticas. “La escuela tiene potestad de sancionar, a partir de acuerdos institucionales. Puede no revisar mochilas, pero sí aplicar apercibimientos previos”, detalló.
En este contexto, desde el sistema educativo provincial insisten en la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre escuela, familia y Estado para prevenir situaciones de riesgo y garantizar entornos seguros para estudiantes y docentes.
