El canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente francés, Emmanuel Macron, han llegado a la conclusión de que las empresas implicadas en la construcción de un avión de combate conjunto son incapaces de alcanzar un acuerdo, informaron el lunes a Reuters dos funcionarios del Gobierno germano.
Ambos líderes acordaron que los países que participan en el proyecto conocido como Sistema Futuro de Combate Aéreo (FCAS, por sus siglas en inglés) continuarán desarrollando un sistema de drones y una red de datos relacionados, añadieron las fuentes.
La oficina de Macron no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
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La imposibilidad de alcanzar un acuerdo sobre el proyecto de 100.000 millones de euros (116.000 millones de dólares) pone de relieve las dificultades a las que se enfrenta Europa para reconstruir su capacidad militar tras décadas de inversión insuficiente.
Fuentes del Gobierno alemán indicaron que Merz y Macron debatieron la decisión de anunciar el fin del problemático proyecto el viernes, en los márgenes de la cumbre entre la Unión Europea y los Balcanes Occidentales celebrada en Montenegro.
Ambos intentaron antes, de forma infructuosa, persuadir al grupo aeroespacial europeo Airbus, que representa a Alemania y España, y a la francesa Dassault Aviation para que llegaran a un acuerdo.
Una fuente europea informada sobre el asunto afirmó que ambas partes abogan por una solución que salve las apariencias, en la que los sistemas restantes ajenos al caza principal, como la "nube de combate" de enlaces de alta seguridad, mantendrían el mismo nombre: FCAS.
Con las elecciones francesas a la vuelta de la esquina el año que viene, la fórmula está diseñada para hacer frente a la reticencia de Macron a sacrificar el emblemático proyecto FCAS, que puso en marcha junto a la excanciller alemana Angela Merkel en 2017, según la fuente.
Con información de Reuters
