Por Phil Stewart, Ed Ou y Evelyn Hockstein
FRENTE A LAS COSTAS DE CAROLINA DEL NORTE, 30 jun (Reuters) - La advertencia retumbó por las ondas, con un inconfundible acento del sur de Estados Unidos: "¡Buque de guerra! ¡Fuera de nuestras aguas!".
El teniente noruego Thomas Johannsen y sus marineros se estaban preparando para una operación simulada de abordaje, una misión fundamental para su unidad marítima de la OTAN. Pero, con tantos otros ejercicios militares en la zona, la tripulación estaba captando comunicaciones ajenas procedentes de un buque cercano.
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Johannsen cambió a una frecuencia clara antes de dirigirse al buque de carga que tenía a la vista. "Por favor, detenga su embarcación y acepte a mi equipo de abordaje", ordenó.
Reuters obtuvo acceso exclusivo al ejercicio de la OTAN el viernes, uno de una serie de simulacros organizados por EEUU centrados en la defensa del territorio nacional —y programados para coincidir con el 250.º aniversario del país—.
Se llevaron a cabo en un momento delicado para la OTAN, en el que el Gobierno de Trump cuestiona el valor de esta alianza de 77 años de antigüedad, revisa su despliegue militar en Europa y arremete contra aliados de toda la vida.
En una reunión celebrada la semana pasada en el Despacho Oval con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, el presidente Donald Trump reprendió a Reino Unido, España, Alemania y Francia por no hacer más para apoyar la guerra de EEUU en Irán.
"Estamos decepcionados con la mayoría de ellos", afirmó el presidente.
David Cattler, exjefe de inteligencia de la OTAN durante el primer mandato de Trump, señaló que las maniobras envían un mensaje contundente sobre la capacidad y la voluntad de las naciones europeas para defender ambos lados del Atlántico. Sin embargo, dudaba de que eso cambiara la opinión del Pentágono.
"Me cuesta creerlo", dijo Cattler.
UNA ALIANZA DELICADA
Trump lleva mucho tiempo creyendo que Estados Unidos asume una parte demasiado grande del costo de la seguridad europea, lo que ha trastocado décadas de apoyo bipartidista a la OTAN en Washington.
En un discurso pronunciado en la sede de la OTAN a mediados de junio, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció una revisión del Pentágono de seis meses de duración que podría conducir a una reducción de las fuerzas estadounidenses en Europa. Criticó a los aliados que se "aprovechan" y afirmó que la alianza debía ser una vía de doble sentido.
El conflicto en Irán ha agudizado aún más la tensión. Un correo electrónico interno del Pentágono, del que informó Reuters en abril, planteaba la suspensión de España de la alianza por su negativa a conceder derechos de base y sobrevuelo al ejército estadounidense durante las operaciones contra Teherán.
Sin embargo, los infantes de marina españoles se unieron a las maniobras FLEETEX 250, llevando a cabo operaciones anfibias de barco a costa. Los infantes de marina franceses también participaron en ejercicios, entre ellos con ametralladoras pesadas, en la base del Cuerpo de Marines de EEUU de Camp Lejeune, en Carolina del Norte.
El apoyo de las fuerzas armadas estadounidenses a sus aliados a nivel operativo es una señal de que los lazos operativos siguen siendo sólidos, según los expertos, y trascienden la agitación política.
Maniobras como estas se planifican con meses o incluso años de antelación. Es lo que hacen las fuerzas armadas para mantener su estado de preparación.
"A menos que haya alguna intervención que les ordene detenerlas, van a seguir llevándolas a cabo", afirmó Mark Cancian, oficial retirado de la Infantería de Marina de EEUU y miembro del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.
"Esto no es más que la OTAN siendo la OTAN", añadió.
(Reportaje de Phil Steward, Ed Ou y Evelyn Hockstein; edición de Jesse Mesner-Hage y Daniel Wallis; edición en español de Paula Villalba)
