Estados Unidos y Arabia Saudita lanzaron el miércoles ataques aéreos contra grupos respaldados por Irán en Irak, al alegar que eran responsables de los ataques con drones contra instalaciones petroleras sauditas. El ataque marca un quiebre porque en lo que va de la guerra la potencia petrolera no había participado del conflicto, al igual que las demás naciones árabes del Golfo Pérsico.
Los ataques se dieron al mismo tiempo que Omán propuso un nuevo acuerdo regional destinado a resolver el conflicto en torno al estratégico estrecho de Ormuz, por el que circula una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado pero que ahora está prácticamente cerrado.
Qué dijo Irán
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés) dijo el miércoles que sus fuerzas atacaron tres petroleros en el estrecho y los obligaron a detenerse tras ignorar las advertencias por seguir una "ruta insegura e ilegal". La Armada del IRGC dijo en un comunicado que seguía manteniendo el control total sobre la vía navegable estratégica y advirtió de que la "interferencia militar ilegal de Estados Unidos" y las instrucciones a los buques de la región no quedarían sin respuesta.
Los ataques conjuntos de Estados Unidos y Arabia Saudita en el este de Irak ocurrieron apenas unas horas después de que el ejército estadounidense afirmara que sus defensas aéreas habían frustrado un ataque sorpresa iraní contra efectivos estadounidenses en la región. El IRGC, por su parte, afirmó hoy que había lanzado varios misiles balísticos contra instalaciones militares estadounidenses en Jordania.
El ataque de EE.UU y Arabia Saudita en Irak
Arabia Saudita dijo el martes que sus defensas aéreas destruyeron varios drones que tenían como objetivo instalaciones petroleras en la Provincia Oriental del reino. Las milicias respaldadas por Irán lanzaron los ataques desde territorio iraquí, según el portavoz del Ministerio de Defensa saudita, Turki al-Maliki.
Más tarde ese mismo día, el Mando Central de Estados Unidos y el Ministerio de Defensa de Arabia Saudita afirmaron que ambos países habían atacado múltiples emplazamientos en el este de Irak que, según ellos, habían sido utilizados por Irán para dirigir ataques con drones. El Ministerio de Defensa saudita dijo que no buscaba una escalada, pero que respondería a cualquier "agresión".
Las Fuerzas de Movilización Popular de Irak (FMP) confirmaron que varias de sus sedes oficiales en diferentes partes de Irak fueron atacadas el miércoles por lo que describieron como fuerzas estadounidenses y sauditas. Las FMP señalaron que los informes preliminares indicaban que varias personas habían fallecido y otras habían resultado heridas, también registraron daños en varios edificios e instalaciones.
Sin embargo, Irán intentó despegarse del ataque. Un responsable de Defensa del gobierno persa negó rotundamente cualquier conexión entre los proyectiles lanzados desde otros países contra objetivos sauditas, en declaraciones a la televisión estatal iraní. El responsable militar, citado por la cadena estatal IRIB y cuya identidad no se reveló, dijo que atribuir a Irán los ataques contra intereses estadounidenses en la región era un "grave error de cálculo".
El Mando Central de Estados Unidos también dijo el martes que Irán había lanzado múltiples misiles balísticos "en un intento de ataque sorpresa contra las fuerzas estadounidenses estacionadas en Oriente Medio", y que los misiles fueron interceptados con éxito.
Con información de Reuters
