China insta a seguir reforzando su presencia en las islas ante disputas territoriales

23 de abril, 2026 | 03.15

China anunció ​el miércoles que seguirá ampliando las más de 11.000 islas que considera suyas, con el fin de gobernarlas mejor, en el marco de ‌una campaña a largo plazo destinada ‌a reforzar su poderío marítimo, asegurarse más recursos naturales y consolidar sus reivindicaciones territoriales.

China ha construido islas artificiales, pistas de aterrizaje e instalaciones militares durante los extensos esfuerzos de recuperación de terrenos llevados a cabo durante años en aguas en disputa del mar de la China Meridional.

Las islas son una frontera estratégica y clave para desbloquear el desarrollo de los recursos de las profundidades oceánicas, dijo ​el Diario del Pueblo, propiedad ⁠del partido, en un artículo atribuido a la dirección del partido en ‌el Ministerio de Recursos Naturales de China.

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"Los principales países de ⁠todo el mundo compiten por trasladar el foco ⁠de su desarrollo hacia el océano", añadió, sin identificar a ningún país en concreto.

Instó a realizar mayores esfuerzos para proteger las islas que reclama China, mejorando las ⁠infraestructuras y potenciando la conectividad y el acceso.

China está invirtiendo miles ​de millones de dólares en su Armada, desde submarinos de ‌propulsión nuclear hasta portaaviones, en su ‌afán por alcanzar el objetivo de convertirse en una "gran potencia marítima", fijado ⁠en 2012, cuando Xi Jinping asumió el liderazgo del Partido Comunista gobernante.

El pasado mes de septiembre, Pekín declaró una reserva natural nacional en el disputado banco de arena de Scarborough para reafirmar su reivindicación sobre el atolón, un punto de ​fricción desde ‌hace mucho tiempo con Filipinas.

"Las instalaciones de sus bases en islas artificiales han permitido a los buques de las fuerzas del orden, la Armada y la milicia chinas patrullar todos los días del año las aguas de sus vecinos hasta a 1.000 millas náuticas de la costa ⁠china", dijo Gregory Poling, del centro de estudios CSIS.

Pero la presencia de China en esta concurrida vía marítima no disuadió a un alto cargo taiwanés de realizar una visita poco habitual a la isla de Itu Aba, controlada por Taiwán y que forma parte de las disputadas islas Spratly.

Itu Aba cuenta con una pista de aterrizaje lo suficientemente larga como para permitir vuelos de reabastecimiento militar desde Taiwán, mientras que ‌un nuevo muelle inaugurado en 2023 puede albergar un buque patrullero de 4.000 toneladas.

China reclama Taiwán, gobernado democráticamente, a pesar de las objeciones del Gobierno de Taipéi, que afirma que solo el pueblo de la isla puede decidir su futuro.

Filipinas, Estados Unidos y naciones aliadas iniciaron esta semana maniobras militares, incluidas operaciones marítimas, en todo ‌el archipiélago filipino.

El ejercicio proyecta un frente multinacional contra China en una región que es vía de paso para más de 3 billones de dólares en comercio marítimo anual.

"Pekín ‌parece haber llegado a ⁠un punto de rendimiento decreciente", dijo Poling, que dirige el programa de Asia Sudoriental del laboratorio de ideas.

"No ha logrado detener ​ni un solo proyecto energético, misión de reabastecimiento o de construcción, ni nada por el estilo, en el sudeste asiático en al menos cuatro años".

(Informaciónde Ryan Woo y Xiuhao Chen; edición de Clarence Fernández; edición en español de María Bayarri Cárdenas)