Cuba inició el debate del anteproyecto para una nueva Constitución que prevé grandes modificaciones sobre la actual, como la eliminación del concepto comunismo.

El nuevo texto suprimiría el objetivo del "avance hacia la sociedad comunista", que se refleja por escrito en el artículo 5 de la carta magna vigente desde 1976. Sin embargo, desde el gobierno afirmaron a El País que Cuba seguirá siendo un Estado socialista.

"No quiere decir que renunciemos a nuestras ideas, sino que en nuestra visión pensamos en un país socialista, soberano, independiente, próspero y sostenible", dijo el presidente de la Asamblea Nacional, Esteban Lazo.

Otra iniciativa es la inclusión de un sector privado complementario para la economía, aunque la supremacía continuará siendo de la empresa estatal. Del mismo modo se estipulan cambios para permitir el matrimonio homosexual, ya que el artículo 68 se reescribiría para afirmar que el casamiento es "la unión voluntaria consensuada entre dos personas, sin especificar sexo", según informaron desde el diario cubano Granma.

Asimismo, mientras el debate avanza, Cuba también enfrenta modificaciones en su gabinete, que son impulsadas por el flamante presidente Miguel Díaz-Canel.

La Asamblea General del Poder Popular, parlamento de la isla, aprobó el nombramiento de un nuevo ministro de Economía, Alejandro Gil, quien reemplazará a Ricardo Cabrisas. Este último pasó a formar parte del Consejo Ejecutivo como uno de los vicepresidentes.

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