La industria cinematográfica internacional sufre una nueva e irreparable pérdida. Donald Gibb, famoso en el mundo entero por su inolvidable papel como "Ogro" en "La venganza de los nerds", falleció a los 71 años en su residencia de Texas. Su hijo Travis confirmó la dolorosa noticia ante la prensa estadounidense e indicó que el deceso ocurrió el último martes por la noche a causa de severas complicaciones de salud.
La confirmación del fallecimiento impactó con fuerza en las redes sociales, donde miles de fanáticos expresaron su tristeza de manera inmediata. El portal informativo TMZ reveló los pormenores del hecho tras dialogar con el círculo íntimo del intérprete. Lejos de ser un desenlace sorpresivo, el artista batallaba contra diversos problemas médicos desde hace un largo tiempo.
En sus horas finales, permaneció rodeado por sus seres queridos, quienes destacaron su profunda devoción por sus hijos, sus amigos y sus fieles seguidores. Ante el doloroso contexto, la familia solicitó absoluta privacidad y oraciones para atravesar este duro duelo.
Su trayectoria
Durante la década de 1980, Donald Gibb alcanzó el estatus de ícono de culto indiscutido. Su talento para la comedia y sus intervenciones precisas transformaron al rudo integrante de la fraternidad en uno de los personajes más queridos de la pantalla grande. Más allá del éxito arrollador de La venganza de los nerds, el actor construyó una sólida trayectoria con participaciones en títulos de enorme popularidad como El gran dragón blanco (Bloodsport), Los federales (U.S. Marshals) y Hancock.
A pesar de su imponente altura, los compañeros de rodaje siempre resaltaron su verdadera y cálida personalidad. Aunque los directores de casting solían convocarlo casi de forma exclusiva para roles de villano, fuera de las cámaras todos lo describen como un hombre sumamente amable y muy centrado.
