Pedro Alfonso atraviesa un momento de profunda tristeza tras confirmar, a través de sus redes sociales, la muerte de una de las personas más fieles a su carrera artística. El actor y guionista compartió un mensaje que rápidamente generó conmoción entre sus seguidores, quienes no tardaron en acompañarlo en el dolor.
Una fanática de toda la vida
Se trata de Gabriela, una espectadora que durante años se convirtió en una presencia infaltable en cada una de las temporadas teatrales del artista. Alfonso, que supo forjar su nombre dentro del ambiente después de sus comienzos como productor de Marcelo Tinelli, terminó consolidándose como uno de los referentes indiscutidos del teatro de verano en la Argentina, con funciones que año tras año llenaban las salas de Villa Carlos Paz y Mar del Plata.
En ese recorrido, Gabriela nunca faltó. Según contó el propio actor, la mujer, de 102 años, acompañó absolutamente todos sus estrenos, convirtiéndose en un rostro conocido entre el equipo y el elenco. "Siempre estaba presente", la definió Alfonso, visiblemente afectado por la noticia.
El mensaje que emocionó a todos
A través de su cuenta de Instagram, el actor decidió hacer pública la noticia y despedir a quien consideraba mucho más que una espectadora. "Hoy recibí la triste noticia de que Gabriela partió y por eso la quería recordar, ya que siempre estaba presente en todas nuestras temporadas", escribió, en un posteo que generó una ola de comentarios de cariño hacia la mujer y hacia el propio Alfonso.
Junto al texto, el actor sumó un video del último encuentro que tuvo con Gabriela, registrado durante la temporada de verano pasada. En esas imágenes se la puede ver disfrutando, una vez más, de la compañía del artista al que siguió durante tantos años.
Fue en ese mismo posteo donde Alfonso dejó la frase que terminó de resumir el vínculo construido con el paso del tiempo: "Aquí la última en el verano con sus 102 años. Gracias Gabriela. Que en paz descanses".
El mensaje se viralizó rápidamente entre los seguidores del actor, que además recordaron el compromiso que Gabriela mantuvo con el teatro nacional durante más de una década, convertida en una verdadera embajadora de las salas cordobesas cada temporada de verano.
