Este miércoles 5 de agosto, el gobierno de Javier Milei tuvo que dar marcha atrás en uno de los apartados más cuestionados de la modificación en la Ley de Tierras: aquel que buscaba cambiar el límite de compra de suelo argentino (actualmente fijado en un 15%) por parte de manos extranjeras.
A pesar de lo mencionado, la movilización pautada para este jueves (día en que será tratado en senadores el proyecto) sigue en pie. Esto se debe a que, si bien era el cambio más radical y repudiable de todos, hay otras reformas que también suponen un perjuicio a la soberanía. De esto último habló Jorge Rial en C5N, así como también del momento en que, según él, la sociedad "se despertó".
Jorge Rial habló de lo que hay "detrás" de la Ley de Tierras
En primera medida, el conductor de Argenzuela calificó esto como "una durísima derrota de este Gobierno", aunque advirtió que "toda la ley todavía no se cayó y es polémica". De todos modos, ponderó que "nos quedamos todos pegados con el tema de las tierras, de la soberanía y con todo lo que se vino hablando", haciendo hincapié en que esto ocurrió "gracias a los jugadores de la Selección, a partir de esa bandera" de Malvinas.
En ese sentido, pidió: "No desmovilicen, mañana hay que movilizarse porque atrás de esta que cayó hay otros apartados que son brutales y escandalosos". Para situar un ejemplo, habló de "los desalojos express: en diez días te rajan". Cabe recordar que también se debatirá la posibilidad de aumentar la capacidad de compra en territorio quemado, algo que todavía pone en alerta a los argentinos, más aún pensando en los reiterados incendios que hubo en la Patagonia estos últimos años.
"Se les cayó esto. Muchachos, la patria no se vende", aseveró Rial, para luego retomar el punto de la bandera con la causa Malvinas que enseñó La Scaloneta tras la victoria ante Inglaterra: "Esta fotito, este mapita como dijo la ministra de Seguridad, fue el detonador que nos despertó de una vez por todas. Nos despertó como sociedad porque estábamos dormidos. Esto (la ley) tendría que haber salido al otro día de ese partido, pero esa bandera les dio vergüenza a los que estaban listos para entregar. Increiblemente esta vez no funcionó la guita, funcionó la vergüenza, porque cada legislador iba a tener que volver a su pueblo; se iba a tener que enfrentar con el almacenero; con la maestra de séptimo grado; con los pibes que jugaban en la canchita de tierra; con su familia y tenía que dar explicaciones de por qué vendió el país".
