El papa León XIV envió un mensaje a los empresarios argentinos en el marco del 29° Encuentro Anual de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), en el que los exhortó a desarrollar su actividad con una mirada centrada en la dignidad humana y el bien común. La fuerza del mensaje toma una magnitud mayor si se tiene en cuenta que el Gobierno viene de aplicar formalmente la reforma laboral regresiva sobre los derechos de los trabajadores.
A través de una carta transmitida por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, el Sumo Pontífice alentó a los hombres y mujeres de negocios a reflexionar sobre el papel que cumplen en un contexto global atravesado por profundas transformaciones económicas y sociales.
El Papa pide por una economía humanista
El mensaje fue difundido durante la apertura del encuentro organizado por ACDE, que se desarrolla los días 9 y 10 de junio y reúne a referentes del sector privado para debatir sobre los desafíos del liderazgo empresarial. León XIV destacó la importancia de que la actividad económica no se reduzca únicamente a la búsqueda de resultados financieros, sino que esté guiada por valores que contribuyan al desarrollo integral de las personas y de la sociedad.
Instó a los empresarios a colocar a la persona humana en el centro de sus decisiones y a promover prácticas que favorezcan una economía más inclusiva y comprometida con el bienestar colectivo.
"El mundo necesita que trabajen en favor de una economía al servicio del bien común", expresó el Pontífice en uno de los pasajes centrales del texto enviado a los participantes del encuentro. Además, señaló que el liderazgo empresarial constituye una herramienta clave para construir sociedades más justas y solidarias, especialmente en tiempos marcados por la incertidumbre y la aceleración de los cambios tecnológicos, culturales y productivos.
El Papa también invitó a los dirigentes a asumir sus responsabilidades con espíritu de servicio, promoviendo ámbitos laborales que respeten la dignidad de las personas y fomenten la cooperación por encima de la indiferencia y el individualismo.
El mensaje se inscribe en la línea de la doctrina social de la Iglesia, que plantea que la actividad económica debe estar orientada al desarrollo humano integral y no desvincularse de principios éticos. Bajo esa perspectiva, León XIV remarcó que la creación de riqueza y la generación de empleo pueden transformarse en instrumentos de inclusión cuando se desarrollan con una visión de largo plazo y sensibilidad social.
La intervención del Pontífice fue uno de los momentos más destacados del encuentro de ACDE y volvió a poner sobre la mesa el debate acerca del rol del empresariado en la construcción de una economía capaz de combinar eficiencia, innovación y compromiso con el conjunto de la comunidad.
