Tras el repunte dispar de diciembre, anticipan que la actividad volvió a caer en enero

Los privados proyectan que siguió la economía a dos velocidades, con la profundización de la caída en los sectores clave de industria y comercio.

26 de febrero, 2026 | 15.52

Luego del festejo del Gobierno por un repunte de la actividad en diciembre, aun con fuertes caídas en sectores clave de la economía real, los privados anticipan que este indicador volvió a caer en enero pasado en la medición interanual.

El Indec dio a conocer este martes, a través del EMAE, que la actividad económica creció un 3,5% en diciembre de 2025 respecto al mismo mes de 2024. La suba, aunque menor, también alcanzó a la medición intermensual. En ambos casos, se logró así contrarrestar la leve contracción del 0,1% en noviembre. Para Javier Milei y Luis Caputo la celebración fue doble, ya que además el Indec corrigió al alza los meses anteriores, lo que permitió evitar el fantasma de una caída neta en el cuarto trimestre de 2024 y de una recesión inmediata.

Caputo destacó que "a pesar de la incertidumbre electoral que aconteció durante el segundo semestre del año pasado... la fortaleza de los fundamentos económicos basada en el superávit fiscal, el orden monetario y la recapitalización del BCRA, permitió sostener el crecimiento económico durante el segundo semestre de 2025", y resaltó que "once de los quince sectores de actividad que conforman el EMAE registraron subas en diciembre". Sin embargo, evitó mencionar que los sectores de mayor crecimiento -agro, intermediación financiera, minería y energía- no solo no son grandes generadores de empleo sino que, de hecho, perdieron empleos netos en los últimos dos años, tal como señaló Luis Campos, analista experto en el mercado de trabajo del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma.

El ministro de Economía tampoco dijo que los sectores que cayeron son los de más impacto en la economía real, y los de mayor empleabilidad en el país. En concreto, el comercio bajó un 1,3% interanual, mientras que la industria fue el rubro de mayor descenso, con un 3,9% interanual. La construcción, por su parte, apenas repuntó un 0,3% luego del desplome del 7,2% en el año previo.

Básicamente, el escenario para la actividad, sector por sector, fue el mismo que en noviembre. El cambio de un signo negativo a un signo positivo se debió a una menor caída en la industria y en el comercio, junto con una mayor suba de la energía, así como del agro gracias a la buena cosecha del trigo.

Cae la actividad en enero

El panorama, en todo caso, solo empeora en enero, según anticipan los privados. El mes pasado, la actividad económica registró una mejora respecto a diciembre previo, del 0,4% en la medición desestacionalizada, destacó la medición de la consultora Orlando J. Ferreres & Asociados (OJF), aunque se trata de una cifra que no logra compensar la caída consecutiva de los tres meses previos.

En la comparación interanual, de todos modos, la actividad de enero mostró una contracción del 1% respecto a enero de 2025, evidenciando que el alza interanual del primer al tercer trimestre del año pasado ya comenzó a amesetarse en los últimos meses.

Precisamente, según OJF, la disparidad de sectores no mejora respecto a los meses previos. La consultora anticipó que la minería fue el de más crecimiento (con un 13% interanual) seguido de intermediación financiera (12%) y agro (+5,7%). 

Como viene ocurriendo, estos rubros se vieron contrarrestados por las fuertes bajas en comercio (-5%) e industria (-4,4%). El único dato mínimamente optimista parece ser la suba en la construcción (+1,9%), que acelera su recuperación, pero todavía muy lejos de compensar la enorme baja de 2024.

Así, se abre una incógnita sobre cuánto podrán impulsar los sectores más dinámicos para que el PBI de Argentina efectivamente crezca al menos un 4% este año, como proyecta el FMI. "Aun con el llamativo crecimiento de diciembre, que deja un arrastre estadístico más elevado (2 puntos porcentuales), no esperamos un crecimiento alto para este año. Seguimos proyectando un aumento de la actividad por debajo del 3% anual promedio a partir de la tracción que puedan ejercer algunos pocos sectores (petróleo, minería, agro e intermediación financiera)", advirtió al respecto LCG.

La misma consultora anticipó que la perspectiva para la industria y el comercio seguirá siendo sombría: "Para el resto, no encontramos drivers que empujen el crecimiento. En su mayoría seguirán atados a una demanda interna poco pujante con salarios estancados y creación de empleo de baja calidad (que difícilmente se revierta en el corto plazo con la aprobación de la reforma laboral), un impulso fiscal nuevamente negativo para alcanzar una meta fiscal más estricta este año, y la apertura comercial en un contexto de tipo de cambio más bajo".